Miércoles, Septiembre 08, 2010

Circulares de 2006

Hacia los 50 Alos de la Diócesis de Veracruz

 

Diócesis de Veracruz 


CIRCULAR No. 1/2006

ASUNTO: Algunos avisos

AL EXCMO. SR. OBISPO EMERITO D. JOSE GUADALUPE PADILLA LOZANO, A LOS PRESBITEROS, DIACONOS Y MIEMBROS DE LA VIDA CONSAGRADA: GRACIA Y PAZ DE PARTE DE DIOS NUESTRO PADRE Y DE JESUCRISTO, EL SEÑOR.

Han transcurrido poco más de dos meses desde el fallecimiento de nuestro recordado Obispo don Luis Gabriel Cuara Méndez, que de Dios goce. La historia de salvación de nuestra querida Iglesia diocesana de Veracruz continúa su peregrinar en este inundo durante esta etapa de transición y de sede vacante. La gracia del Señor, que conduce nuestra vida e ilumina nuestro quehacer pastoral, nos permite dar testimonio de la presencia de Jesús Resucitado en los ambientes diversos de nuestra Diócesis. En este caminar cotidiano, en los inicios de este nuevo año 2006, quiero resaltar algunos asuntos importantes:

1. Les invito a que oremos sin cesar al Padre celestial para que nos conceda el Obispo que la Diócesis necesita para continuar la hermosa misión de anunciar con alegría el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo. Una sugerencia es que se ocupe diariamente, antes de a bendición de la Misa, en las preces de la Liturgia de las Horas y en otros actos litúrgicos o piadosos, la oración colecta del Misal Romano por diversas necesidades para la elección del Papa o del Obispo que se encuentra en la página 734.

2. El próximo lunes 20 de febrero S.E. Mons. Giuseppe Bertello, Nuncio Apostólico en México, tendrá un encuentro privado con todos los integrantes de nuestro Presbiterio para dialogar sobre el perfil y la elección del próximo Obispo de nuestra Diócesis de Veracruz. La reunión será en la Casa de la Iglesia a las 10:00 a.m.

3, El Señor Nuncio se reunirá, también de manera privada, con los miembros de la Vida Consagrada el mismo lunes 20 de febrero a las 17:00 hrs., en el Colegio La Salle para tratar sobre el mismo tema.

4. Les ruego que sigamos creciendo en Comunión y participación a través de la asistencia responsable a las reuniones del Decanato y de la Vicaría de Pastoral para los que la integran.
5. También les pido que intensifiquemos la distribución y el estudio del Documento conclusivo de nuestro Sínodo Diocesano en los decanatos, parroquias, grupos y movimientos.

6. Les exhorto a fomentar con entusiasmo el conocimiento y la fervorosa devoción de nuestro querido Beato P. Angel Darío Acosta Zurita y compañeros mártires.

7. Les recuerdo, finalmente, la costumbre que hay en la Diócesis de que la colecta que se realiza el día de las confirmaciones en las Parroquias y Capellanías, es para el Seminario y ha de entregarse al Ministro de la Confirmación o al P. Ernesto Escobedo Arrieta, ecónomo diocesano.

El Señor aumente en nosotros su gracia y nos conceda, por intercesión de nuestra Señora de la Asunción, de San José y del Beato Ángel Darío Acosta Zurita, cumplir siempre con alegría su santa voluntad.

+Hipólito Reyes Larios
Obispo de Orizaba y Administrador Apostólico de la Diócesis de Veracruz

Doy Fe.

Pbro. Lic. Víctor Manuel Díaz Mendoza
Secretario canciller

Dado en la Sede Episcopal de la Ciudad de la Vera Cruz a los 03 días del mes de febrero del Año del Señor 2006.


 

CIRCULAR No. 2/2006

AL EXCMO. SR. DON JOSE GUADALUPE PADILLA LOZANO, OBISPO EMERITO, A LOS PRESBITEROS, DIÁCONOS TRANSITORIOS Y PERMANENTES, A LOS MIEMBROS DE LA VIDA CONSAGRADA, A LOS FIELES CRISTIANOS LAICOS, “GRACIA Y PAZ DE PARTE DE DIOS NUESTRO PADRE Y DE SU HIJO JESUCRISTO EL SEÑOR”.

“La santa Madre Iglesia considera deber suyo celebrar con un sagrado recuerdo, en días determinados a través del año la obra salvífica de su divino Esposo. Cada semana, en el día que llamó “del Señor” conmemora su resurrección que una vez al año celebra también, junto con su santa Pasión en la máxima solemnidad de la Pascua “(S.C. 102).

Con estas palabras tomadas del Concilio Vaticano II, en el documento sobre la Sagrada Liturgia, quiero invitarles a que intensifiquemos la preparación para celebrar el misterio central de nuestra Fe y considerar algunas cuestiones prácticas que nos lleven a manifestar nuestra comunión y fraternidad:

1. La Misa Crismal y la entrega de los Santos Oleos. En ella todos los Presbíteros renovaremos las promesas sacerdotales, unidos como presbiterio y como colaboradores del Obispo, sucesor de los Apóstoles. Es muy importante que estemos todos presentes en esta Misa que se efectuará el miércoles 12 de abril a las 10:00 hrs. Les pedimos tomar en cuenta las siguientes anotaciones para que nuestra participación sea digna.

a) Traer los ornamentos correspondientes (alba y estola blanca).

b) Presentarán los Oleos los siguientes Presbíteros:
• Aceite para el Santo Oleo Pbro. Ramón Cobos Guevara
• Aceite para el Oleo de Enfermos Pbro. Rodolfo Arturo Díaz Arechavaleta
• Aceite para el Santo Crisma Pbro. Marco Antonio Lara Pulido
• Perfumes: José Antonio Zamora Gallardo (Diácono)

c) Se pide asistan 3 laicos de cada una de las Parroquias que acompañarán al Párroco a recoger los Santos Oleos ante el Obispos Sus lugares estarán reservados en la nave central de la Santa iglesia Catedral.

d) Traer sus Crismeras que entregarán previamente en la sacristía debidamente identificadas con el nombre de la Parroquia.

e) Entre otras consideraciones: el mismo miércoles 12, desde las 9:00 hrs. Se estarán tomando fotografías a los Presbíteros para renovar sus licencias ministeriales y credencial de identidad como integrantes de esta Diócesis.

II. Se les recuerda que el Viernes Santo 14 de abril, la colecta que se hace en la adoración de la Santa Cruz, es para ayudar a la conservación de los Santos Lugares. Favor de entregarla oportunamente al P. Ernesto Escobedo Arrieta, Ecónomo Diocesano.

En este día Viernes Santo, aquí en la ciudad de Veracruz se realiza ya como una tradición la Procesión del Silencio que inicia en el parque Ciriaco Vázquez a las 19:00 hrs. Coordinará el M.I. Vicario General Pbro. Lic. Abel López Chávez y organizará el Vicario de Pastoral Pbro. Lic. Evaristo Juvencio Castellanos Chávez. Les pido encarecidamente que inviten a los fieles para que asistan.

III. El próximo jueves 20 de abril como está agendado, el Excmo. Sr. D. José Guadalupe Padilla Lozano, Obispo Emérito de Veracruz, celebrará sus 60 años de Ordenación Presbiteral. La Eucaristía será a las 12:00 hrs. En la Santa Iglesia Catedral y la comida en la Parroquia de San José Obrero. Les ruego que confirmen su asistencia para organizarnos adecuadamente.

IV. Las reuniones de Presbiterio que están agendadas en el mes de mayo, los días 4 y 5, 24 y 25 se suspenden.

V. Les recuerdo la peregrinación de la Diócesis a la Insigne nacional Basílica de Guadalupe el lunes 15 de mayo a las 15:00 hrs., en la glorieta de Peralvillo para partir hacia la Basílica y rezar el Santo Rosario a las 17:00 hrs.; y el martes 16 a las 12:00 hrs. celebraremos la Eucaristía junto con todos los sacerdotes y fieles que asistan. Así mismo, el miércoles 17 a las 9:00 hrs., en la Montaña de Cristo Rey.

Una vez más les invito a intensificar nuestra preparación ante la ya inminente celebración de la Pascua. Subamos a Jerusalén para morir con Cristo y resucitar a esa vida nueva que nos hace experimentar y testimoniar su presencia entre nosotros.
El Señor aumente en nosotros su gracia y nos conceda, por intercesión de nuestra Señora de la Asunción y de San José, cumplir siempre con alegría su santa voluntad.

+Hipólito Reyes Larios
Obispo de Orizaba y Administrador Apostólico de la Diócesis de Veracruz

Doy Fe.

Pbro. Lic. Víctor Manuel Díaz Mendoza
Secretario canciller

Dado en la Sede Episcopal de la Cd. de la Vera Cruz a los 03 días del mes de abril del año del Señor 2006.

 

D  E  C  R  E  T  O

ASUNTO: Decreto por el que se coloca la Primera Piedra del Centro de Estudios de nuestro Seminario Menor.

A TODO EL PRESBITERIO, RELIGIOSOS, RELIGIOSAS Y CRISTIANOS FIELES LAICOS.

También vosotros cual piedras vivas entrad en la construcción de un edificio espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptos a Dios por mediación de Jesucristo”( 2. de Pe 2,5)

En el nombre de Dios a quien invocamos como Padre, Hijo y Espíritu Santo, Decretamos colocar la Primera Piedra de lo que será el Centro de Estudios de nuestro
Seminario Menor San José, donde recibirán la formación no sólo jóvenes que sienten el llamado al sacerdocio ministerial sino también jóvenes cuyas familias son vecinas a la Institución de la Iglesia que es y debe ser considerado el corazón de la Diócesis.

Agradezcamos a Dios que en su providencia nos ha concedido ser los promotores e iniciadores de este proyecto en la historia de la Iglesia de Veracruz, que nos compromete con nuestros hermanos que en un futuro recibirán una formación integral; en primer lugar hacemos memoria del Excmo. Sr. D. Luis Gabriel Cuara Méndez, quien fuera uno de los primeros impulsores de esta iniciativa.

El proyecto de la construcción ha sido realizado por el Arquitecto Avelino Gavito y miembros del Bufete de Arquitectos del Centro de Estudios Cristóbal Colón y será ejecutado por la constructora “Grupo Veracruzano de Vivienda” integrada por los señores: Arq. Remigio Uscanga Domínguez, Ing. Ricardo Exsome Zapata y C.P.T. Marcelino Fernández Rivero

Dicho proyecto contempla tres áreas:

1. ÁREA ADMINISTRATIVA. Dirección, Área de Secretarias, Sala de Recepción, Departamento de Contabilidad, Archivo de Contabilidad, Área de Caja, Departamento de Planeación y de Desarrollo Académico, Departamento de Orientación Educativa, Sala de Maestros, Sala de Juntas, * Este Edificio además contendrá el área administrativa de Secundaria.

2. ÁREA DE SER VICIO PARA TODAS MS ESCOLARIDADES. Baños de hombres en cada edificio, Baños de mujeres en cada edificio, Bodega, Cafetería, cocina, Almacén, Biblioteca compartida con el Área de Secundaria, Cajones de Estacionamiento.

3. AREA DE AULAS. 3 Aulas por Semestre (2edifidos de Preparatoria), Aula Audiovisual, Centro de Computo (con cuarto de servidor), Taller de Cocina, de Coite y Confección, de Carpintería y de Electromecánica.

La construcción será por etapas. Confiando en la providencia de Dios manifestada en la generosa colaboración de todos los sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, coordinados por el P. Jesús Manuel Palma García y el Patronato Pro-construcción.

Necesitamos el apoyo de toda a Comunidad, por ello exhorto a todos los católicos, a las familias, a los grupos eclesiales y parroquiales, a los campesinos, obreros, pescadores, comerciantes, empresarios, estudiantes, profesionistas, a participar y colaborar con gran entusiasmo en todas ¡as iniciativas que se presenten para recaudar fondos y poder continuar el trabajo que hoy iniciamos.

Agradezco de todo corazón al Excmo. Sr. Obispo D. José Guadalupe Padilla Lozano que haya aceptado presidir y bendecir la colocación de la Primera Piedra del Centro de Estudios; a las autoridades municipales presididas por el Sr Presidente Municipal Julen Rementería de Puerto, gracias por sus facilidades y apoyo, al Sr. Lic. Julio Alejandro Hernández Gallardo Notario Público No. 29 por su apoyo y asesoramiento, a los miembros del Patronato Pro-construcción encabezados por el Sr. Arturo Wensel y una vez más a todo el Presbiterio, religiosos, religiosas y laicos, gracias por su solidaridad y Comunión en esta obra que es de la Iglesia,

Que Santa María de ¡a Asunción y el Señor San José, junto con el P. Angel Darío intercedan para que esta obra que Dios ha querido comenzar entre nosotros la llevemos a feliz término con nuestro trabajo y apoyo de toda la Diócesis.

Les bendice:

+Hipólito Reyes Larios
Obispo de Orizaba y Administrador Apostólico de la Diócesis de Veracruz

Doy Fe.

Pbro. Lic. Víctor Manuel Díaz Mendoza
Secretario canciller

Dado en la Cd. De la Vera Cruz a los 16 días del mes de marzo del Año del Señor 2006

 

Al Presbiterio de la Iglesia Diocesana de la Vera Cruz:

Que el espíritu de este tiempo de cuaresma anime su ministerio tan necesario para la atención pastoral de nuestros fieles y colaboración indispensable para el servicio episcopal.

Damos gracias a Dios por su bendición al concluir la jornada de recolección del diezmo. En razón de ello, quiero expresar mi agradecimiento por su participación que, junto con su comunidad parroquial, dieron para lograr el éxito en este trabajo.

El apoyo que se requiere en las diferentes pastorales diocesanas, así como la formación de los futuros pastores que se encuentran en el Seminario, cada día aumenta; y lo que se ha recibido en esta ocasión servirá de mucho para continuar con estas importantes tareas.

Pido a Dios nuestro Padre, siga bendiciendo su trabajo pastoral en la comunidad que Usted dignamente preside. Trabajar juntos por la Diócesis hace posible ir alcanzando nuestros objetivos pastorales y hace posible experimentar lo que nuestro Señor nos manifestó con su propia vida importante dar que recibir”.

El Señor aumente en nosotros su gracia y nos conceda, por intercesión de nuestra Señora de la Asunción y de San José, cumplir siempre con alegría su santa voluntad.


+ Hipólito Reyes Larios
Obispo de Orizaba y Administrador Apostólico de la Diócesis de Veracruz

Veracruz, Ver., 27 de Marzo de 2006

 


CARTA DEL OBISPO DE ORIZABA Y ADMINISTRADOR APOSTÓLICO DE VERACRUZ A LOS SACERDOTES DE AMBOS PRESBITERIOS

Abril 10 de 2006

Muy queridos hermanos Sacerdotes:

La celebración gozosa de la Misa del Santo Crisma nos da la oportunidad de renovar nuestras promesas sacerdotales, al conmemorar el día en que Cristo, nuestro Señor, comunicó su sacerdocio a los Apóstoles y a nosotros: “Esta misa que el Obispo concelebra con su Presbiterio y en la que se bendicen los santos óleos, debe manifestar la comunión de los Presbíteros con su Obispo y éste debe exhortar a sus sacerdotes guardar la fidelidad en su ministerio e invitarlos a renovar públicamente sus promesas sacerdotales” (Anotaciones del Misal Romano).

Hoy quiero felicitarlos cordialmente por el don del sacerdocio ministerial que han recibido y a la vez, manifestarles mi profunda gratitud por el esmerado y fiel ejercicio del ministerio sacerdotal que ejercen en las comunidades que la obediencia les ha encomendado presidir. Aprovecho un hermoso documento de la Congregación del Clero, publicado en el año 2000, para resaltar la comunión entre el Obispo y sus Presbíteros.

El Sacerdote y el Obispo

«Prometes obediencia y respeto a mi y a mis sucesores? ¡Prometo!»

(Del Rito de la Ordenación)

El día de mi Ordenación

En el día de mi ordenación sacerdotal he prometido a mi Obispo obediencia y respeto. Gracias a Dios no he considerado este compromiso sólo como un vínculo jurídico, sino como una comunión jerárquica querida por Jesús, Sumo y Eterno Sacerdote, en la relación del presbítero con el propio Obispo. De este modo me siento partícipe ontológicamente del sacerdocio y del ministerio de Cristo.

De mi Obispo, en efecto, he recibido la potestad sacramental y la autorización jerárquica para tal ministerio. Tengo presente cuanto afirma la Exhortación Apostólica Post-sinodal Pastores Dabo Vobis: «En verdad no se da ministerio sacerdotal sino en la comunión con el Sumo Pontífice y con el Colegio episcopal, particularmente con el propio Obispo, hacia los cuales debe observarse obediencia y respeto» (PDV 28). Es por esta unión en la comunión sacramental que soy ayuda e instrumento del orden episcopal. En mi ministerio prolongo la acción del Obispo, del cual hago presente su figura de Padre y Pastor.

Caridad y Obediencia

Si estas son consideraciones en las cuales profundamente creo, soy consciente también que no siempre es fácil vivir este compromiso asumido en plena libertad. Y, sin embargo, lo ha dicho el Papa: «La comunión, deseada por Jesús entre cuantos participan del sacramento del orden, se debe manifestar en modo del todo particular en las relaciones de los Presbíteros con los Obispos» (Audiencia General de los miércoles).

Me parece que el Concilio a propósito de esto sugiera una sabia vía:
«las relaciones entre los Obispos y los Sacerdotes deben fundarse principalmente en los vínculos de la caridad sobrenatural» (Ch D 28), caridad que mira a evidenciar una relación que supera la relación funcional radicándose en la realidad de la familia presbiteral de la que el Obispo es el Padre y el Pastor. Es esta caridad sobrenatural la que favorece y consolida la colaboración con mi Obispo, haciendo más fructuosa la común acción pastoral al servicio de las almas.

En el ministerio cotidiano

Percibo hoy más que nunca, en el ejercicio de mi ministerio, la urgencia de la íntima y constante cooperación con mi Obispo. Ya evidenciado por los Padres conciliares: «Así pues, ningún presbítero puede cumplir cabalmente su misión aislado y como por su cuenta, sino sólo uniendo sus fuerzas con otros presbíteros, bajo la dirección de los que están al frente de la Iglesia» (PO 7), esta relación familiar se convierte en condición de mi sacerdocio.

Será el cotidiano ejercicio de mi ministerio sacerdotal la ocasión para renovar, en la caridad y en la obediencia, la unión profunda que me une a mi Obispo en el único presbiterio, en la comunión afectiva y afectiva de la solicitud eclesial, en la dedicación al cuidado evangélico del Pueblo de Dios (PDV 31) en las concretas condiciones del momento presente.

Para la realización de este objetivo me conforta y me sostiene:

1. Mí participación al único sacerdocio de Cristo;
2. La raíz y la fuente vital que me deriva de la imposición de las manos y del sacramento que he recibido de mi Obispo como sucesor de los Apóstoles;

3. La unidad en la misma misión pastoral;

4. La Eucaristía signo y fuente de caridad.

De esta manera, me será mucho más fácil aceptar y cumplir fielmente todo aquello que me confíe mi Obispo, mi Padre y Pastor, con la única intención de edificar el Cuerpo de Cristo que es la Iglesia y, de manera especial mi amada Iglesia Diocesana.
Finalmente, queridos hermanos presbíteros, les recuerdo que la santidad del sacerdote, es decir, su unión con Cristo, según el Concilio Vaticano II, tiene como fuente primordial el ejercicio sincero e incansable de sus propias tareas ministeriales en bien de los fieles, así como la comunión con el obispo y la vivencia creativa de la fraternidad sacerdotal.

¡Felicidades por haber recibido el magnífico don del sacerdocio ministerial y por ejercerlo con entusiasmo, abnegación y alegría!


+Hipólito Reyes Larios
Obispo de Orizaba y Administrador Apostólico De la Diócesis de Veracruz


 

MENSAJE DE PASCUA DEL ADMINISTRADOR APOSTOLICO
DE LA DIOCESIS DE VERACRUZ

Abril 16 de 2006

Al Pueblo de Dios que peregrina en la Diócesis de Veracruz: Gracia y paz de parte de Dios, nuestro Padre y de Jesucristo, el Señor.

Hemos celebrado la Pasión, muerte y sepultura de Jesucristo, nuestro amadísimo Señor. Ahora es el momento de que el alegre anuncio de pascua resuene de la siguiente manera: “Ha resucitado del sepulcro el Señor, que por nosotros fue colgado de la cruz” ¡Aleluya! ¡Cristo ha resucitado, ha resucitado verdaderamente! El que padeció bajo el poder de Poncio Pilato, el que fue crucificado, muerto y sepultado Jesús de Nazaret, el Mesías, el Cristo, el Hijo de Dios vivo hecho carne en el seno purísimo de la Virgen María por obra del Espíritu Santo, El ha resucitado al tercer día, según las Escrituras.
Este anuncio es el fundamento de la esperanza de toda la humanidad y, por lo tanto, de todos los que integramos nuestra querida Diócesis de Veracruz ya que si Cristo no hubiera resucitado no sólo sería vana nuestra fe (Cf. I Cor 15, 14), sino también nuestra esperanza porque el mal, el pecado y la muerte todavía nos tendrían bajo su esclavizante dominio. Sin embargo, ya no es así porque “Cristo ha resucitado de entre los muertos como primicia de los que han muerto (I Cor 15, 20). Con su muerte, Jesús ha quebrantado y vencido la férrea ley de la muerte, extirpando para siempre su raíz ponzoñosa. Por esta razón está fuera de sitio cualquier culto o fanatismo por la muerte ya vencida con el poder del Resucitado.

En este tiempo, queridos hermanos, Cristo nos dice como a los Apóstoles: “¡Animo, no tengan miedo, soy yo! (Mc. 6,50). “Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mt. 28, 20). Si Yo estoy con ustedes nada ni nadie puede provocarles miedo ni apartarlos de mi amor. Yo he resucitado y estoy vivo entre ustedes, Yo estoy realmente presente en el sacramento de la Eucaristía y me ofrezco como Pan de salvación, como Pan de los pobres, como Alimento de los peregrinos, como Viático para los que sufren y mueren, como Prenda segura de vida eterna para toda la humanidad de todos los tiempos. Por eso “tomen y coman todos de él porque esto es mi Cuerpo que se entrega por ustedes y hagan esto en conmemoración mía” (Lc. 22, 19).
Imploremos a Cristo Resucitado que nos conceda el Obispo que necesitamos para el gobierno pastoral de nuestra querida Diócesis de Veracruz y procuremos, con la gracia del Espíritu Santo y con la intercesión poderosa de la Virgen maría, vivir libres de pecado y deseosos de cumplir la voluntad de nuestro Padre Dios.

¡FELICES PASCUAS DE RESURRECCION!


+Hipólito Reyes Larios
Obispo de Orizaba y Administrador apostólico
de la Diócesis de Veracruz


 

CIRCULAR No. 03/06

ASUNTO: Toma de Posesión

AL EXCMO. SR. OBISPO EMERITO D. JOSE GUADALUPE PADILLA LOZANO, A LOS PRESBITEROS, A LOS DIACONOS TRANSITORIOS Y PERMANENTES, A LOS MIEMBROS DE LA VIDA CONSAGRADA Y A LOS FIELES CRISTIANOS LAICOS, GRACIA Y PAZ DE PARTE DE NUESTRO PADRE Y DE SU HIJO JESUCRISTO.

Bendito el que viene en el nombre del Señor (Mc. 11,9)

Con estas palabras les exhorto a recibir a S.E. Mons. Luis Felipe Gallardo Martín del Campo, S.D.B., a quien el Santo Padre ha tenido a bien nombrar tercer Obispo de esta querida Diócesis de la Vera Cruz.

Los preparativos para el día de la recepción y toma de Posesión ya están avanzados, desde el Colegio de Consultores y la Vicaría de Pastoral. Quiero anotar algunas cuestiones prácticas que nos servirán.

1. Intensificar la oración para que el Señor derrame su gracia sobre Mons. Luis Felipe y por toda la iglesia Diocesana para que abiertos al Don del Espíritu seamos dóciles al Buen Pastor que llega al encuentro del rebaño, en la persona del nuevo Obispo.

2. La celebración de la toma de Posesión será el día 07 de julio a las 12:00 hrs., en las instalaciones del Centro de Convenciones Expover, según invitación que se les hará llegar. Para los Fieles de su Parroquia cada Párroco se le pide comunicarse a la Curia del Obispado con el Pbro. Lic. Abel López Chávez.

3. En cuanto a las reuniones que se tendrán con el Sr. Obispo, les informo:

a) Sábado 08. La Celebración del inicio del Ministerio Episcopal de Mons. Luis Felipe, será en la Santa Iglesia Catedral a las 12:00 hrs.

b) Martes 11. De 10.00 a 13.00 hrs. Todos los Presbíteros. Se les pide que lleven Alba y estola, ya que se tendrá la reunión, la Eucaristía y la comida para convivir en este primer encuentro. Lugar: Casa de la Iglesia.

e) Miércoles 12. El encuentro con religiosos y religiosas, será en el auditorio de la Residencia la Paz, de 17:00 a 19.00 hrs.

d) Jueves 13. Con la Comisión de los grupos laicales la reunión será en la Casa Emaús conforme lo tienen acordado.

Agradezcámosle a Dios el Don del sacerdocio en plenitud que en esta nueva etapa de la Diócesis de Veracruz, se manifiesta en la persona del Sr. Obispo D. Luis Felipe.
Que por intercesión de Ntra. Sra. de la Asunción, del Patriarca San José y el Beato Angel Darío Acosta Zurita, sigamos experimentando la unidad en la fe, la Comunión entre nosotros y el nuevo Pastor y El con el Santo Padre Benedicto XVI, para que así la Iglesia particular de Veracruz se manifieste Una, Santa, Católica y Apostólica.

Aprovecho esta ocasión para bendecirles, ofreciendo mi oración por todos.

+Hipólito Reyes Larios
Obispo de Orizaba y Administrador Apostólico de la Diócesis de Veracruz

Doy Fe.

Pbro. Lic. Víctor Manuel Díaz Mendoza
Secretario canciller

Dado en la Sede Episcopal de la Cd. De la Vera Cruz, a los 19 días del mes de junio del 2006

 

 

Cd. De la Vera Cruz, 16 de julio de 2006

E X H O R T A C I O N

Con la finalidad propia de:
• sostener el culto divino,
• sustentar honestamente al clero y a los demás ministros,
• hacer las obras de apostolado y
• de caridad especialmente con los necesitados ( CIC 1254, 2)

la Iglesia tiene el derecho natural de exigir  de los fieles los bienes que necesita (CIC 1260) y ellos mismos tienen la libertad de aportar (CIC 1261) y a la vez el deber de ayudar a la Iglesia en sus necesidades. ( CIC 222,1 )

Con tales propósitos se viene organizando anualmente una TOMBOLA que pueda completar el presupuesto de egresos diocesanos, especialmente los gastos del seminario, motivando a la vez el interés de los donantes.

Con todo, es siempre oportuno recordar lo que el apóstol Pablo enseñaba a los fieles de Corinto, organizando la colecta para la comunidad empobrecida de Jerusalén: “No es una orden, sólo quiero, mediante el interés por los demás, probar la sinceridad de su caridad. Pues conocen la generosidad de nuestro Señor Jesucristo, el cual, siendo rico, por ustedes se hizo pobre a fin de enriquecerlos con su pobreza”.( 2ª Co 8,8-9)

Y más adelante: “Miren, el que siembra con tacañería, cosechará también con tacañería; el que siembra en abundancia, cosechará también en abundancia.  Cada cual dé según el dictamen de su corazón, no de mala gana ni forzado, pues Dios ama al que da con alegría.” (2ª Co  9,6-7)

 Y finalmente: “Así serán ricos para toda generosidad, la cual provocará por nuestro medio, acción de gracias a Dios.  Porque la prestación de este servicio no sólo provee a las necesidades de los santos, sino que redunda también en abundantes acciones de gracias a Dios”. (2ª Co 9,11-12)

Así pues elevando nuestras consideraciones con estas razones espirituales y sobrenaturales dejo a la caridad de cada uno el éxito de la TOMBOLA, confiando siempre en la Divina Providencia que ciertamente moverá los corazones de muchos.

Que el Señor los bendiga abundantemente, ilumine su rostro sobre ustedes y les conceda la paz.


+LUIS FELIPE GALLARDO MARTIN DEL CAMPO
Obispo de Veracruz

 

MENSAJE DE LOS OBISPOS DE VERACRUZ
PROVINCIA de XALAPA

“Preparen el camino del Señor y todos verán al Salvador.”

A TODO EL PUEBLO DE DIOS Y A TODOS LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD.

Nos acercamos a celebrar en pocos días la alegría de la Navidad. Como pastores, nos dirigimos a ustedes invitándolos a caminar juntos en el espíritu genuino de estas fiestas. Recordaremos así la primera venida del Señor, en la humildad de nuestra carne; al tiempo que actualizamos su presencia misteriosa en medio de nuestros afanes cotidianos, y esperamos aquel encuentro último y definitivo con el Señor Jesús, que regresará glorioso, como juez y consumador de toda la historia de la humanidad.

En estos días del Adviento, la Palabra de Dios ha llamado nuestra atención sobre la esperanza de los profetas que anunciaron su primera venida: de ellos aprendemos la paciencia histórica, la perseverancia en las convicciones de fe del antiguo pueblo de Israel y la fidelidad confiada en las promesas del Dios que habría de cambiar su suerte, transformando el desierto en un vergel, su luto en danzas. El haría regresar a los desterrados para reconstruir Jerusalén, y el Emmanuel “Dios-con-nosotros” - haría derivar a ella “como un río la paz”.

También hoy, hermanos, anhelamos un cambio y deseamos la renovación y fortalecimiento de nuestras familias y nuestras instituciones. No escapan a nuestra atención situaciones que vive nuestra patria y que nos preocupan a todos: en el ámbito social, descubrimos el incremento de una cultura de la muerte, sea en las ejecuciones, terror psicológico y otros daños producto del narcotráfico, así como el deterioro de la salud de los mexicanos, especialmente los jóvenes y niños, víctimas de la drogadicción y de la cultura hedonista; lamentamos la muerte de periodistas, policías y otros ciudadanos, así como el ambiente de inseguridad que esto genera.

Por otra parte, en varias iniciativas de algunos legisladores se percibe un desprecio o al menos muy poca sensibilidad al valor de la vida y a la institución básica de la familia. Con ocasión del cambio de sexenio los mexicanos fuimos testigos de la violencia verbal y física en el Congreso de la Unión, comportamiento lamentable, muy alejado del respeto a la persona y a la palabra que los legisladores como representantes del pueblo está obligados a brindarse recíprocamente. El conflicto en Oaxaca requiere además de una reflexión serena de todos los actores y de la oración de todos nosotros, para que se dé respuesta a los legítimos reclamos de los más vulnerables y se encuentre una pronta solución para toda la sociedad oaxaqueña, en el marco de respeto a los derechos humanos y en la aplicación imparcial de nuestras leyes.

En todo momento, pero especialmente los domingos, los católicos oramos por todas nuestras necesidades y oramos por las autoridades civiles, en su delicada tarea de gobernar y buscar el bien común del pueblo. Así lo recomienda encarecidamente San Pablo, pidiendo que se hagan “plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los constituidos en autoridad, para que podamos vivir una vida tranquila y apacible con toda piedad y divinidad enseña además - Quiero que los hombres oren en todo lugar elevando hacia el cielo unas manos piadosas, sin ira ni discusiones.” (1 Carta a Timoteo 2, 1-28).

Si esto es saludable en todos los tiempos, con mayor razón en esta etapa de la historia de nuestra patria, en la que se inicia un nuevo sexenio. Por ello hermanos los invitamos a orar por nuestra patria: Oremos por todos los mexicanos, y de modo particular, por el Presidente Felipe Calderón Hinojosa, por los legisladores federales y estatales, por los ministros del poder judicial y todos los servidores públicos, para que Jesucristo, Príncipe de Justicia y de Paz, los ilumine en su misión al servicio del pueblo; oremos para que la prudencia de los gobernantes y la honestidad de los ciudadanos nos lleve a una patria reconciliada, que viva en la concordia y la justicia y se alcance el verdadero progreso, la paz y la libertad.

Al acercarse la Navidad, debemos reforzar nuestra fe y estrechar nuestra caridad. Es tiempo de retomar la fuerza creativa que nos ofrece la virtud de la esperanza, que enseñaron los profetas.

Como culmen y coronamiento de la misión de los profetas, apareció Juan el Bautista: su misión ya no fue la de anunciar algo en un lejano futuro, sino una salvación inminente y muy cercana, pero que está condicionada a un cambio del corazón, exige enderezar los caminos torcidos y abruptos. Juan enseñó a sus contemporáneos a reconocer al Mesías esperado, alguien que ya convivía con ellos pero por su condición humilde, solamente era conocido por quienes habían preparado su corazón: “en medio de ustedes está uno a quien ustedes no conocen” (Juan1,26).

Abramos — hermanos — los ojos del corazón y descubramos a Cristo en nuestro prójimo. Dejemos que Jesús Niño, nacido en un pobre pesebre, sea nuestro camino, verdad y vida. Sólo en Cristo, sabiduría de Dios, está toda esperanza de vida y de virtud.

Acabamos de celebrar el 475 Aniversario de las Apariciones de nuestra Madre la Virgen de Guadalupe en el Tepeyac. Ella, trayéndonos a su Hijo, verdadero Dios por quien se vive, hizo de tantas culturas y razas un solo pueblo mexicano. Que ella nos siga protegiendo con su maternal intercesión y nos ayude a construir un México más justo y acogedor, rico en su pluralidad, y siempre unido por el respeto y la caridad.

Que ella, la “llena de gracia” mujer siempre dócil a la Palabra y sierva del Señor, y su casto esposo, San José, nos enseñen a descubrir y aceptar el misterioso designio de Dios en nuestra vida. Jesús, José y María fundaron la primera de una multitud de familias, donde la verdad, el amor y la unidad se pueden hacer realidad, gracias a la nueva creación que Cristo nos ha traído con su gracia.

En nuestra cultura consumista hay muchos atractivos que pueden distraernos del evento central que cambió la historia y que le da sentido a la Navidad. No nos perdamos en eventos sociales con frecuencia un tanto vacíos y en ocasiones nada cristianos.
Les invitamos, más bien, a que leamos desde nuestra fe los textos bíblicos y dediquemos momentos a la oración en familia, infundiendo así a nuestras posadas y celebraciones navideñas, este sentido auténticamente cristiano. De este modo, con la fuerza de la oración, renovaremos nuestras convicciones de fe y nuestros compromisos con Cristo. Podremos así experimentar el esplendor de la verdad de este Dios Emmanuel que se hace uno de nosotros. Que San Rafael Guízar acompañe nuestra oración y Dios misericordioso nos conceda disfrutar de la paz que nos da el cumplir sus mandamientos y nos haga gozar de la única alegría verdadera.

QUE EL SEÑOR LOS BENDIGA Y LES CONCEDA UNA FELIZ NAVIDAD
CON TODOS LOS SUYOS.


+ Sergio Obeso Rivera   + José Guadalupe Padilla Lozano
Arzobispo de Xalapa   Obispo Emérito de Veracruz

+ Guillermo Ranzáhuer González.         + Luis Felipe Gallardo Martín del Campo
Obispo Emérito de San Andrés Tuxtla  Obispo de Veracruz

+ Domingo Díez Martínez   + Rutilo Muñoz Zamora
Obispo de Tuxpan  Obispo de Coatzacoalcos

+ Lorenzo Cárdenas Aregullín   + Hipólito Reyes Larios
Obispo de Papantla   Obispo de Orizaba

+ Eduardo Porfirio Patiíio Leal   + José Trinidad Zapata Ortiz
Obispo de Córdoba   Obispo de San Andrés Tuxtla

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