Miércoles, Septiembre 08, 2010

Circulares de 2003

Hacia los 50 años de la Diócesis de Veracruz 

 

 

CIRCULAR No. 1

ASUNTO: Solidaridad con el que sufre y expectativas del 2003

A LA IGLESIA DE DIOS QUE PEREGRINA EN VERACRUZ, GRACIA Y PAZ DE PARTE DE DIOS NUESTRO PADRE Y DE SU HIJO JESUCRISTO NUESTRO SAL VADOR

Hermanos todos muy amados:

El Año Nuevo es una nueva gracia de Dios que El nos ofrece para nuestro perfeccionamiento y nuestra santificación. El Año Nuevo que hemos comenzado es fuente de expectativas y de esperanza de nuevas realizaciones en nuestra vida eclesial; es una nueva oportunidad y exigencia nueva de “remar mar adentro” ha de ser tiempo de caminar rumbos desconocidos obedeciendo fielmente los designios de Dios.

Permítanme hacer algunos comentarios a propósito del 2002 y el 2003.

El 2002 ha sido un año colmado de experiencias. Dios nos ha permitido escribir páginas importantes de nuestra historia Diocesana. Ha sido año de preparación de nuestro primer Sínodo Diocesano. Hemos recibido abundantes gracias y luces para nuestra vida eclesial. Como Iglesia unida hemos orado y hemos trabajado hasta el cansancio; hemos leído y estudiado documentos importantes del Magisterio de la Iglesia; hemos compartido el trabajo de múltiples reuniones; estamos aprendiendo a acercarnos, a dialogar y a participar. Hemos avanzado en el conocimiento interpersonal; juntos hemos conocido más a fondo nuestra realidad tanto circundante como intra-eclesial. El 2002 nos ha preparado y nos ha abierto el camino para acceder al 2003 con visión más clara de fe y previendo lo que tenemos que hacer.

El último día del 2002 un terrible accidente, la explosión en el mercado Hidalgo vino a turbar la paz y la alegría propias de esos días, causando pérdidas de muchas vidas humanas y la destrucción de muchos recursos materiales. Todos nos hemos conmovido y entristecido pero hemos creído que Dios habla en este tipo de acontecimientos.

Como respuesta al llamado de Dios se ha despertado entre todos el sentido de solidaridad con el que sufre; hemos orado juntos por las víctimas y por todos los que sufren. Hemos entendido el llamado de Dios a corregir ciertas prácticas que afectan a toda nuestra vida social. Sin duda que estamos intentando nuevos caminos de recuperación y de orden. La situación pendiente es un desafío a nuestro espíritu de superación, de organización y de trabajo. Probablemente nos tardaremos un poco en la recuperación, pero ésta, nos proporcionará nuevas alegrías y satisfacciones.

Ante nosotros se abre el 2003 que será para nuestra Diócesis, con la gracia de Dios el año de la celebración de nuestro primer Sínodo Diocesano Este será el trabajo más importante que hemos de realizar todos como Iglesia Diocesana. Por tanto vamos aclarando una vez más los objetivos y la finalidad de nuestro Sínodo.

La primera finalidad del Sínodo será:

• Que en nuestra Diócesis tenga aplicación el Concilio Vaticano II sobre todos los aspectos de nuestra vida eclesial.

• Nuestra Iglesia Diocesana necesita cambiar, el Sínodo es llamado de Dios y oportunidad de realizar aquellos cambios que son urgentes en nuestra vida.

• El Sínodo es llamado a la conversión, tanto personal como comunitaria. Con el Sínodo buscamos caminos de conversión.

• La Iglesia es para Evangelizar y anunciar la salvación. Con el Sínodo buscamos alcanzar que nuestra Iglesia Diocesana sea en verdad evangelizadora, que sea capaz por la acción del Espíritu Santo de anunciar al hombre de hoy/a salvación en Cristo.

• Nuestra Iglesia, como institución humana, se expresa en estructuras y organismos. Es preciso purificar y renovar nuestras estructuras y organismos de servicio para que brinden una respuesta acorde a nuestro tiempo.

• El Sínodo nos propondrá caminos de renovación. Todos debemos renovarnos con nuevas actitudes y nuevas formas de comportamiento. Tendremos que salir del egoísmo y del aislamiento para vivir con más claridad en la unidad, en la participación y en la Comunión. El Sínodo será un camino de unión, de Comunión y de solidaridad. Tendremos que aprender a vivir siempre en Sinodalidad.

• Hemos venido preparando el Sínodo con mucha oración y muchas reuniones de estudio, de trabajo y de aportación. Ahora continuemos preparando nuestro Sínodo con más oración y dispongámonos a las múltiples reuniones que nos exigirá la celebración del Sínodo.

2003 se presenta como un año difícil para la economía de nuestro país, que tendrá repercusiones muy fuertes en el campo. Será especialmente difícil para agricultores y ganaderos.
Ante tales perspectivas no debemos desesperarnos ni perder la calma o la confianza. En primer lugar debemos asimos fuertemente de la mano de Dios, recordar nuestra vocación al trabajo y/a capacidad que Dios nos ha dado para ello. Ante problemas difíciles estamos llamados a encontrar soluciones nobles y honestas.

También conviene que ante una economía difícil sepamos guardar la moderación en nuestros gastos y cultivar el espíritu de ahorro y de ayuda generosa a los más necesitados,

Estas dificultades son al mismo tiempo llamado a la generosidad, a la solidaridad y a un conocimiento cada vez mayor de la Doctrina Social de la Iglesia.

2003 será también año de elecciones. Hasta el momento ya se percibe un ambiente de competencia política. Los partidos políticos se aprestan a desplegar sus campañas y a luchar por el poder. Nosotros no podemos permanecer indiferentes. Como ciudadanos tenemos obligaciones políticas que hay que cumplir. Desde la calma, el buen juicio y la moderación, sepamos valorar y discernir todo lo que se realiza o se dice en esas campañas y luchas. Pidamos la luz de Dios para aprender y acertar en nuestras opiniones políticas.

Este año, también Veracruz será Sede de importantes eventos Nacionales y Regionales que tendrán gran repercusión en la Pastoral de la Iglesia en México. Preparémonos a ser dignos anfitriones.

Valga todo este mensaje como un saludo cariñoso de Año Nuevo a todo el pueblo de Dios que peregrina, que sufre y que se alegra en estas tierras de la Vera Cruz.

Encomendemos todos a nuestra Madre Santísima y al Patriarca San José los trabajos, compromisos y decisiones a los que hemos de llegar, con la gracia de Dios, en este año que el Señor nos concede. Ante los rumores y amenazas de guerra pidamos al Príncipe de la Paz que libre a la humanidad de esa terrible calamidad.

Les saluda y les bendice de corazón su hermano y Obispo:


+Luis Gabriel Cuara Méndez
II Obispo de Veracruz

Doy fe:

Pbro. Lic. Víctor Manuel  Díaz Mendoza
Secretario Canciller

Dado en la Cd de la Vera Cruz en la fiesta de San Sebastián Mártir patrono de nuestra ciudad a los 20 días del mes de enero del año del Señor 2003.

 

CIRCULAR No. 2/03

ASUNTO: Agradecer el Diezmo

A TODO EL PUEBLO DE DIOS QUE ESTA EN LA DIOCJSIS DE LA VERA CRUZ, GRACIA, PAZ Y GOZO EN CRISTO, ENVIADO DEL PADRE PARA COLMARNOS DEL DON DEL ESPIRITU SANTO.

¡Demos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, porque nos bendice siempre en su Hijo Jesucristo y nos hace abundar en la gracia del Espíritu Santo!
La principal finalidad de esta carta es expresar mi agradecimiento, en primer lugar a Dios, y a toda la comunidad Diocesana por la reciente campaña anual del diezmo. Acompaña también mi admiración y respeto por todos los agentes que tan empeñosamente han trabajado, gracias a los cuales, hemos obtenido valiosos resultados.

Aprovecho también la oportunidad para recordar diferentes maneras de entender y apreciar el diezmo.

- El diezmo, aún cuando es una realidad económica, es sobre todo una realidad espiritual y de fe.

- Es ante todo signo de la bendición de Dios para su pueblo y expresión de fe del pueblo en su Dios.

- Quienes dan su diezmo lo hacen con gran esfuerzo y sacrificio, lo dan como fruto de su trabajo y con el sudor de su frente. El diezmo es así signo de la propia entrega a Dios y a la Comunidad.

- Visto así el diezmo, es un signo de amor agradecido a Dios que todo nos lo da y a su Iglesia para que tenga vida y cumpla su misión.

- El diezmo es por tanto signo de Comunión y de corresponsabilidad eclesial.

- Con el diezmo nos hacemos Iglesia unida y solidaria. Al mismo tiempo abrimos nuevos caminos y posibilidades a la Evangelización que es la gran misión de la Iglesia.

- El diezmo nos acerca y nos hace ser solidarios ante los problemas más graves de la Comunidad.

- El diezmo nos saca de nuestros intereses egoístas y nos hace pensar y actuar en el bien de los demás.

Gracias a Dios y a pesar de múltiples dificultades, resistencias e incomprensiones, nuestra Diócesis avanza y toma conciencia de la importancia del diezmo en la vida eclesial.

Expreso una vez más mi agradecimiento a quienes dieron su diezmo este año y a quienes facilitaron esta acción, explicando y poniendo al alcance de todos los boletos del diezmo.

Que en todo se cumpla la palabra del Señor: “Dios bendice al que da con alegría” y “tiene más alegría el que da que el que recibe “.

Que el Señor les bendiga y les acompañe siempre.

Su hermano y Obispo:


+Luis Gabriel Cuara Méndez
II Obispo de Veracruz

Doy fe:

Pbro. Lic. Víctor Manuel  Díaz Mendoza
Secretario Canciller


Dado en la Cd. de la Vera Cruz a los 29 días del mes de enero, en el año del Rosario 2003

 

CIRCULAR No. 03/03


A LOS PRESBITEROS, DIA CONOS, RELIGIOSOS, RELIGIOSAS, SEMINARISTAS Y FIELES CRISTIANOS LAICOS DE NUESTRA AMADA IGLESIA QUE PERGRINA EN VERACRUZ GRACIA Y PAZ EN JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR.
Me permito comunicar a toda la Iglesia Diocesana una gran alegría. Han solicitado la Ordenación Presbiteral los Sres. Diáconos:

• ERASMO COSTEÑO RONZON
• EDGAR PIEDRA SALOMON
• JOSE CARLOS CHAVEZ ARREOLA
• ROLANDO MIL ANDRADE

Antes de proceder a la Ordenación Presbiteral en cumplimiento de mi ministerio episcopal, quiero pedir a toda la Iglesia Diocesana que intensifique su oración por estos candidatos al Sacerdocio Ministerial; no solamente para que se preparen de la mejor manera posible sino que también lleguen a ser Santos Sacerdotes, según el corazón de Cristo.

Además quiero pedir a quienes los conocen, un juicio sobre su idoneidad para recibir el Don del Sacerdocio Ministerial. Si alguien juzga que algunos de los candidatos no reúne las exigencias de idoneidad le ruego que por amor y lealtad a Dios y a la Iglesia lo manifieste con toda verdad. Espero que la Ordenación pueda ser el 31 de marzo del 2003.

Estoy muy agradecido por la atención prestada a esta circular, por su oración y por su colaboración en la formación sacerdotal.

Les bendice de corazón su hermano y Obispo:


+Luis Gabriel Cuara Méndez
2°. Obispo de Veracruz

Doy Fe.

Pbro. Lic. Víctor Manuel Díaz Mendoza
Secretario Canciller

Dado en a Cd. de la Vera Cruz a los 24 días del mes de febrero del Año del Rosario 2003.

 

CIRCULAR No. 4/03

ASUNTO: Solidaridad con la Diócesis de Colima.

A LOS PRESBITEROS, DL4CONOS PERMANENTES Y TRANSITORIOS, RELIGIOSOS, RELIGIOSAS Y FIELES CRISTIANOS LAICOS DE ESTA AMADA IGLESIA QUE PEREGRÍNA ENLA CD. DE LA VERA CRUZ LA PAZ ESTE CON USTEDES.

Todos estamos enterados y consternados por el sismo ocurrido el día 21 de enero del presente año, en el Edo. de Colima, dejando miedo, muerte, destrucción y muchos daños psíquicos y materiales.

Los daños materiales ya cuantificados han sido dados a conocer a un servidor por el Excmo. Sr. D. Gilberto Valbuena Sánchez, IX Obispo de Colima, en una carta fechada 10 de febrero de 2003 y que les transcribo en la presente Circular:

• 30 personas fallecidas.
• 12,258 casas totalmente destruidas y que serán demolidas
• Más de 10 000 casas y edificios afectados en su construcción y que necesitan reparación.
• Hasta ahora, 60 templos afectados, 3 de los cuales habrá que demoler.
• El Seminario Menor de la Diócesis ha sido afectado y una parte donde funcionaba la escuela Preparatoria tendrá que ser demolida.
• El Seminario Mayor ha quedado muy dañado, aunque gradas a Dios las estructuras están bien; pero la cocina, la casa de las Hermanas Religiosas y los muros de las habitaciones de formadores y alumnos y las aulas de clases han sido severamente afectadas y urge empezar la reparación para reubicar a nuestros Seminaristas.

Estos resultados alarmantes y tristes nos permiten acrecentar nuestra fe, Dios nos sigue hablando a través de los acontecimientos y nos invita a ser solidarios con nuestros hermanos, “ Quién sufre, que no sufra yo”

Recordemos que el culmen de la Revelación es la manifestación de Dios Amor y que la vida de los hombres entre sí y con Dios debe estar presidida y regida por la caridad, “los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, son de la Iglesia. “( G.S.) Por estas razones pido que en todas las Iglesias, Parroquias y Rectorías, la colecta del domingo 23 de febrero sea destinada para ayudar a nuestros hermanos de Colima.

Hago un llamado a la generosidad de todos; sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles cristianos laicos pues tenemos la obligación de practicar la virtud de la solidaridad con nuestros hermanos que sufren a consecuencia de este sismo.

Ojalá que no cerremos nuestros oídos a la voz del Señor que nos ofrece una vez más su misericordia para darnos sin medida a ejemplo de la primera Comunidad. (Hech. 2,42-47; 4,32-35), todo lo poseían en común, por lo cual lo repartían entre todos según la necesidad de cada uno, de tal modo que entre ellos no había ningún necesitado.

La colecta será entregada al Ecónomo Diocesano Pbro. D. Felipe de Jesús Enríquez Castillejos en las oficinas del Obispado.

Aprovecho una vez más para ofrecerles mi oración y bendición. Su hermano y
Obispo:


+Luis Gabriel Cuara Méndez
2°. Obispo de Veracruz

Doy Fe.

Pbro. Lic. Víctor Manuel Díaz Mendoza
Secretario Canciller

Dado en la Cd. de la Vera Cruz a los 19 días del mes de febrero del año del Señor 2003 Dese a conocer la presente circular a todos los fieles.

 

MENSAJE DE CUARESMA 2003

Muy queridos hermanos:

Al adentramos una vez más en la Cuaresma, como tiempo de preparación para celebrar la Pascua de Jesús, los Obispos de la Zona Pastoral del Golfo queremos invitarles a hacer juntos un camino de reflexión, de oración y caridad.
Dios, Padre providente y misericordioso, manifiesta constantemente su designio de salvación en Jesucristo, a toda la humanidad Nosotros, como Iglesia y como parte de nuestra Nación, tenemos el deber de analizar los signos de los tiempos nuevos, para descubrir y comprender el modo como se realiza el mensaje y el don de la salvación.
Como pueblo creyente sabemos que la voz del Señor nos convoca en este tiempo a una conversión personal y comunitaria que se traduzca en obras de justicia y de solidaridad, de un modo particular en favor de los pobres y de los excluidos del bienestar social.

Somos conscientes de que la gran mayoría de los campesinos e indígenas que habitan en nuestro territorio deben ser uno de los sujetos preferenciales de nuestra solicitud pastoral y eclesial, porque son los más pobres de entre los pobres. Por ello, la Comisión Episcopal de Pastoral Social ha dirigido recientemente un mensaje de esperanza, aliento y solidaridad a los hermanos y hermanas que habitan en el campo(1). En consonancia con este mensaje deberemos ahora, particularmente durante la Cuaresma, profundizar en la comprensión de las causas de la pobreza y marginación de los campesinos para actuar con solidaridad cristiana en la propuesta e impulso de alternativas acordes con los valores y modo de proceder de los mismos campesinos e indígenas.

Es un hecho comprobado que la mayoría de las familias que viven de las actividades agropecuarias sufren, desde hace mucho tiempo, la exclusión de los satisfactores mínimos para lograr un desarrollo sustentable personal y comunitario. En nuestro Estado los ganaderos, los cultivadores y productores de cítricos, piña, café y caña experimentan crisis recurrentes y ven un futuro poco alentador e incierto. Esta situación no es casual. Las comunidades campesinas han sido despojadas desde hace siglos, de los medios necesarios para determinar su proyecto de vida, mantener y mejorar su modo de producción y lograr un intercambio comercial equitativo con los habitantes de las ciudades.

La memoria colectiva de nuestros pueblos viene constatando desde hace décadas, que muchas comunidades indígenas y núcleos campesinos, en América Latina y en México, han sufrido en diversas formas, explotación y represión. Durante las últimas tres décadas, los medios de comunicación tanto nacionales como de otros países, han denunciado hechos y situaciones, concretas como resultado de la injusticia estructural, de la violencia institucionalizada y de las persecuciones de los poderosos.

No podemos negar que la lucha por la supervivencia ha provocado también divisiones, conflictos y enfrentamientos en varias comunidades, con saldos de destrucción, represión y muerte. Muchos de estos conflictos, sin embargo, han sido alentados y apoyados por personas y organizaciones políticas que sólo buscan su propio interés y ganancia.

Es claro que si México no produce lo que consume, se vuelve dependiente de quienes si producen; sin desarrollar el campo, no hay desarrollo sano de la economía y se deja al margen a los pobres y a los indígenas. A últimas fechas, el gobierno de la República ha prometido invertir alrededor de cien mil millones de pesos para responder a las demandas del campesinado. En el caso de que pudiera darse efectivamente este apoyo, todavía es razonable subrayar que ésta y otras medidas similares beneficiarán realmente a los campesinos, si los recursos se utilizan para dotar de infraestructura de servicios básicos a las comunidades, si se logra hacer accesible la tecnología apropiada al modo de producir de cada región, y si se apoya con créditos blandos a las cooperativas populares de producción y comercialización principalmente a las de carácter autogestionario.

Asimismo, deberían crearse las condiciones indispensables para un desarrollo sustentable que respete los derechos y costumbres de los pueblos, y cumpla con las leyes internacionales que ha firmado México para proteger el medio ambiente.
Además, si no se destierran las prácticas manipuladoras de tipo corporativo, si no se elimina el proteccionismo del gobierno a los grandes monopolios y se pone un freno a la importación indiscriminada de productos agropecuarios, de poco o nada servirán los apoyos financieros y otro tipo de protecciones económicas para los hombres y mujeres que viven del trabajo y la producción del campo.

Desde nuestra perspectiva cristiana no podemos ser ajenos a toda esta problemática que ha revivido antiguas y nuevas demandas de los auténticos campesinos, principalmente de los minifundistas, de los trabajadores agrícolas de ambos sexos, de los ejidatarios y de los pequeños propietarios. Al mismo tiempo debemos escuchar y analizar las propuestas de solución de parte del gobierno de la República y de otros interlocutores de la sociedad, y apoyar las que verdaderamente sean congruentes con los valores del Evangelio de Jesucristo.

Valga aquí reiterar la exhortación de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, que pide a todos los hombres y mujeres de buena voluntad apoyar a los organismos, instituciones y grupos intermedios que trabajan a favor de los campesinos y de la conservación de sus tradiciones, a las que promueven una distribución y uso más justo de la tierra, a los que proponen métodos y técnicas al alcance de la mayoría para que la tierra produzca, a los que buscan un comercio justo para los productos del campo y a aquellos que se esfuerzan en elaborar una reflexión teológica a favor de la tierra.

En este mismo sentido, deben establecerse mecanismos adecuados y eficientes para llevar a cabo un amplio debate nacional, que tenga como propósito revalorizar la agricultura nacional en el que participen y estén representados todos los campesinos y no sólo algunas fracciones. Este debate ha de hacerse de tal modo que en un marco de respeto y seriedad, se tomen en cuenta todos los argumentos, se escuchen todas las voces de los auténticos campesinos, deseosos de hacer propuestas constructivas, y se determinen políticas y acciones viables, eficaces y duraderas.


En nuestro camino cuaresmal hacia la Pascua, la oración y el ayuno son alimento de la fe y de la esperanza del cristiano. Invitamos a todos a ofrecer nuestro ayuno y nuestra oración por el éxito de este diálogo en torno al campo, para que redunde a favor de los campesinos.

Invitamos a retomar el espíritu de la pobreza evangélica, vivida y alabada por Nuestro Señor Jesucristo. Ella ayuda al auténtico cristiano a dar su justa dimensión a los bienes materiales, le estimula a compartir sus bienes y a confiar en la Providencia de Dios y le impulsa a no desfallecer en la lucha para que todos sus hermanos tengan los bienes que requieren para una vida digna, pues la Iglesia pretende que no haya en absoluto marginados.

Que el Dios de la paz verdadera y de la misericordia sin límite nos conceda escuchar con humildad la voz de nuestras comunidades campesinas e indígenas, creer en su palabra y actuar solidariamente con ellos para cumplir aquí y ahora la voluntad siempre actuante del verdadero Dios por quien se vive.

Es verdad que el Reino de Dios está más allá de nuestros esfuerzos humanos y de nuestra visión temporal de la realidad, pero también es cierto que el Señor es quien camina y actúa con nosotros, y que El tomará nuestros panes en sus manos y sabrá cómo multiplicarlos para saciar el hambre de justicia, de paz y de amor de las multitudes que aguardan nuestra ofrenda solidaria.

Que San Juan Diego Cuauhtlatoatzin, los beatos Juan Bautista y Jacinto de los Angeles y el Beato Rafael Guízar, intercedan por nosotros para que podamos realizar nuestro compromiso cristiano de defender la vida, la dignidad y los derechos de nuestras hermanas y hermanos campesinos e indígenas.

Los bendecimos los Obispos de las Diócesis de: Tuxpan, Papantla, Xalapa, Veracruz, Córdoba, Orizaba, San Andrés Tuxtla y Coatzacoalcos.

5 de Marzo del Año 2003, Miércoles de ceniza.

(1) Por la dignidad del campo, por la dignidad de México. Mensaje de los Obispos de la Comisión Episcopal de Pastoral Social sobre la situación del campo mexicano. México, D.F., 29 de Enero de 2003.
(2)Iglesia en América, 58

 

CONVOCATORIA A  LA APERTURA DEL AÑO SINODAL

A LOS PRESBITEROS, DIÁCONOS PERMANENTES Y TRANSITORIOS, RELIGIOSAS, RELIGIOSOS Y FIELES CRISTIANOS LAICOS, GRACIA Y PAZ DE PARTE DE DIOS NUESTRO PADRE YDE SU HIJO JESUCRISTO EL SEÑOR.

“PROCLAMA MI ALMA LA GRANDEZA DEL SEÑOR”

Estamos llegando, con la gracia del Señor, al 19 de marzo del 2003, día en que nuestra Diócesis cumplirá 40 años de peregrinar hacia el encuentro del Señor.

Con alegría les invito a la Celebración Eucarística en nuestra Iglesia Catedral, será a las 12 hrs. Cuento con su presencia y por lo menos con 3 laicos comprometidos de sus Parroquias. En esta Celebración iniciaremos solemnemente nuestro AÑO SINODAL Exhorto a que en todas las Parroquias y Rectorías, se intensifique la oración por el éxito del PRIMER SINODO DIOCESANO.

Que San José y Santa María de la Asunción, nos concedan prepararnos a vivir este tiempo de gracia para nuestra Diócesis.

Les bendice de corazón, su hermano y Obispo:


+Luis Gabriel Cuara Méndez
2°. Obispo de Veracruz

Doy Fe.

Pbro. Lic. Víctor Manuel Díaz Mendoza
Secretario Canciller

Dado en la Ciudad de la Vera Cruz a los 10 días del mes de marzo, del año del Señor 2003


 

CIRCULAR No. 5

ASUNTO: Se conceden facultades especiales a los Párrocos.

A TODOS LOS PRESBITEROS DE LA DIOCESIS DE LA VERA CRUZ ¡QUE LA PAZ, DON DE CRISTO RESUCITADO, ESTE CON USTEDES!

La cuaresma es tiempo propicio para la penitencio, considerada ésta en todos sus aspectos, material y corporal, espiritual y sacramental. Entre todos, ocupa un lugar relevante la Penitencia Sacramental, dado que es renuncia radical a nuestro egoísmo seductor y es encuentro de amor con Dios, nuestro Padre misericordioso.

Es importante que en éste y en todo tiempo ofrezcamos a todos los fieles las más amplias oportunidades de acercarse a Dios con corazón arrepentido para recibir el perdón y la reconciliación alcanzados por la cruz gloriosa de Cristo. El Sacramento de la Penitencio o Reconciliación es momento clave y supremo en la experiencia de la penitencia cristiana.

Para que el acceso a este Sacramento sea una verdadera oportunidad y la mayoría de los fieles tenga la alegría de participar en la Pascua de Cristo, CONCEDO A TODOS LOS PARROCOS DE NUESTRA DIOCESIS O A QUIENES SE EQUIPARAN, FACULTADES PARA PODER ABSOLVER DEL PECADO RESER VADO DE ABORTO A QUIEN LO HAYA COMETIDO Y SE ACERQUE ARREPENTIDO AL SACRAMENTO DEL PERDON.

Que en esta Cuaresma todos nos acerquemos al Señor del perdón y vivamos provechosamente la Pascua del Señor.

Les bendice de corazón, su hermano Obispo:


+Luis Gabriel Cuara Méndez
2°. Obispo de Veracruz

Doy Fe.

Pbro. Lic. Víctor Manuel Díaz Mendoza
Secretario Canciller

Dado en la Ciudad de la Vera Cruz a los 03 días del mes de abril del año del Señor 2003

 

CIRCULAR No. 6/03

ASUNTO: Peregrinación a la Basílica de Guadalupe.

AL PUEBLO DE DIOS QUE PEREGRJNA EN LA DIOCESIS DE LA VERA CRUZ, GRACIA Y PAZ DE PARTE DE DIOS NUES TRO PADRE YDE JESUCRISTO, SUHIJO RESUCITADO DE ENTRE LOS MUERTOS.
Nuestra Diócesis celebra cuarenta años de su nacimiento y lo vive disponiéndose a celebrar un Sínodo; ha recorrido un camino espiritual de cuarenta años y ahora quiere reemprender la marcha unida en espíritu sinodal. Con estos hechos recordamos y tomamos conciencia de nuestra condición de peregrinos y caminantes por la historia hacia nuestro final y nuestra perfección.

Cualquier oportunidad de peregrinar nos es provechosa. Como es sabido, cada año, en el mes de mayo, peregrinamos a la Basílica de Guadalupe en el Tepeyac  y al Cubilete o montaña de Cristo Rey en Silao, Gto. Dios nos ofrece la ocasión de ejercitamos en el peregrinar espiritual con María hacia Jesús.

Este año, nuestra peregrinación tendrá lugar también en el mes de mayo. El día doce de mayo a las quince horas, nos reuniremos en la ex-glorieta de Peralvillo de la Ciudad de México para comenzar a marchar en peregrinación por la calzada de Guadalupe, hacia la Basílica del Tepeyac a las quince treinta horas. A las diez y siete, oración del Santo Rosario en el interior de la Basílica y bendición Eucarística. Después tiempo libre.

El martes 13, a las doce del día, Concelebración en el interior de la Basílica. Salida al Cubilete. El miércoles 14, nueve de la mañana, Concelebración en el Santuario de Cristo Rey, en el Cubilete. Regreso a discreción

Es importante tener en cuenta en nuestra oración en estos lugares, las grandes necesidades de la humanidad, como la paz entre las naciones; las grandes necesidades de nuestra Patria; las necesidades más cercanas que vivimos en el Estado de Veracruz y las necesidades más concretas de nuestra Diócesis, de nuestra Sociedad, de nuestras familias y de nuestras personas.

Aprovechemos también esta ocasión para dar testimonio de nuestra fe y de nuestro cristianismo por dondequiera que vayamos. Que nos anime y se manifieste el amor a María y a Jesús.

Pido también a todos los Párrocos una ayuda económica de $400.00 (cuatrocientos pesos 00/100 mn) que nos servirán para dar nuestra aportación como Diócesis, tanto en la Basílica de Guadalupe como en Cristo Rey y además, para cubrir parte de los gastos del Seminario Menor y Mayor que también peregrinan con nosotros. Favor de entregar su cuota al Padre Ecónomo Diocesano, antes del día de la salida.

Que Cristo y María, bendigan nuestro peregrinar.

Les bendice y les ama su hermano y Obispo:


+Luis Gabriel Cuara Méndez
2°. Obispo de Veracruz

Doy Fe.

Pbro. Lic. Víctor Manuel Díaz Mendoza
Secretario Canciller


Dado en la Sede Episcopal de la Ciudad de la Vera Cruz a los 16 días del mes de abril del año del Señor2003.

 

CIRCULAR No. 7/03

ASUNTO: Marcha de la fidelidad

A TODO EL PRESBITERIO DE L4 DIO CESIS, SALUD PAZ Y GOZO, DE PARTE DE DIOS PADRE YDE SU HIJO JESUCRISTO EL SEÑOR RESUCITADO.

El día 7 de mayo se cumplen trece años de la visita del Santo Padre Juan Pablo II al Puerto de Veracruz. E éste un hecho que recordamos con mucha alegría y satisfacción; el Papa visitando estas tierras ha dejado profunda huella y ha abierto caminos de evangelización, de amor y de unidad. Es un hecho para recordarlo y agradecerlo siempre a nuestro Dios y Señor.

Con tal motivo, la Legión de María en nuestra Diócesis ha organizado, a partir de ese hecho una marcha que han titulado “de la fidelidad”, recordando la expresión del Papa: “México siempre fiel” y aplicándola a nuestra Diócesis resulta: “Veracruz siempre fiel”. Esta marcha va del templo del Cristo del Buen Viaje a la Catedral, donde todo concluye con la celebración Eucarística a las 7:00pm.

Ruego a todos los Presbíteros, especialmente a los Párrocos en la Ciudad, promover esta marcha y la oración del Santo Rosario que el Papa siempre pregona y enseña a todos los cristianos.

Aprovecho la ocasión para recomendarles que durante el mes de mayo promovamos por todas partes el sincero amor a María y la oración del Santo Rosario.

Que Dios bendiga su ministerio, les llene de sus gracias y les haga avanzar en toda clase de virtudes, acompañados siempre por María.

Les saluda y bendice de corazón su hermano y Obispo:


+Luis Gabriel Cuara Méndez
2°. Obispo de Veracruz

Doy Fe.

Pbro. Lic. Víctor Manuel Díaz Mendoza
Secretario Canciller

Dado en la Sede Episcopal de la Ciudad de la Vera Cruz, a los 16 días del mes de
Abril del Año del Señor 2003.

 

Cd. de la Vera Cruz, 25 de mayo del 2003


CIRCULAR No. 8

ASUNTO: Apóstoles de la Palabra

A TODOS LOS SEÑORES PÁRROCOS DE LA CIUDAD DE LA VERA CRUZ, GRACIA Y PAZ DE PARTE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.

El objetivo de ésta es presentar a un movimiento que seguramente ya es conocido, “Apóstoles de la Palabra, cuyo fundador es el Padre Amatulli Valente, quien inició la Obra el 2 de julio de 1978 y que se ha hecho presente en la Diócesis desde 1987 de manera fija, pues anteriormente sólo se dedicaban a dar cursos cuando alguien los solicitaban.
Son jóvenes con un breve período de formación. ( 5 meses). Dentro de sus tareas a favor de la Evangelización, está la Pastoral Bíblica, Promoción y Defensa de la Fe y formación de laicos, mediante visitas domiciliarias, pláticas, cursos, retiros, difusión de literatura formativa sobre la Biblia, Apologética, Evangelización, Catequesis y religiosidad popular.

Ruego a Ustedes que si llegan a sus Parroquias les den oportunidad de promover los materiales ya antes citados en la medida de sus posibilidades.

Agradezco de antemano las atenciones prestadas a este Movimiento de Apóstoles de la Palabra.

Les bendice de corazón su hermano y Obispo:


+ Luis Gabriel Cuara Méndez
2º Obispo de Veracruz


CIRCULAR No. 9

ASUNTO: Constitución la Asamblea Sinodal y apoyo de oración

A LOS PRESBITEROS, DIACONOS PERMANENTES, SEMINARISTAS, RELIGIOSOS YRELIGIOSAS Y FIELES CRISTIANOS LAICOS GRACIA Y PAZ DE PARTE DE DIOS NUESTRO PADRE Y DE SU HIJO JESUCRISTO EL SEÑOR.

¡Alabado sea Jesucristo!

Gracias sean dadas a Dios porque estamos a punto de dar comienzo a nuestro Primer Sínodo Diocesano.

Con gozo me permito anunciar a toda la Diócesis que la Asamblea Sinodal está ya Integrada por miembros de los diferentes sectores de la vida eclesial: Presbíteros y Diáconos, Religiosos y Religiosas, Seminaristas y Fieles Cristianos Laicos. Hemos tratado que los integrantes de dicha Asamblea representen la voz, las expectativas, la conciencia y la Identidad de toda nuestra Diócesis. La lista de los nombres de las personas que integrarán esta Asamblea la daremos a conocer en hoja aparte.

Ante un acontecimiento tan grande y de tantas consecuencias para nosotros, toda nuestra Diócesis debe ponerse en oración. Ruego por tanto que se ore personal y comunitariamente para pedir a Dios nuestro Padre que envíe sobre nosotros su Espíritu Santo que nos consagre, nos ilumine, nos conduzca a la verdad y nos lleve a la santidad. Que El presida con su fuerza y sus Inspiraciones nuestra Asamblea Sinodal, para que ella sea fiel a la Palabra de verdad y obedezca sus designios para la nueva Evangelización de nuestra sociedad y de nuestro mundo.

Durante los días de la Reunión Sinodal 910,11 y 12 de junio, en todos los templos donde sea posible expóngase el Santísimo en horarios convenientes al pueblo cristiano para que tenga la oportunidad de acudir a orar tanto personal como comunitariamente. Organícese una hora santa todos los días.

Si se celebra la santa Eucaristía, úsese el formulario para pedir por el Sínodo Diocesano.

Que la Intensificación de nuestra oración sea un signo de comunión y de solidaridad, cuyo centro se manifestará en la Asamblea Sinodal Esta será revelación de la Comunión trinitaria y expresión de nuestra Comunión eclesial en Dios Uno y Trino.

Que María ore con nosotros, Ella es nuestra Madre. Que nosotros oremos con María y con toda la Iglesia, utilizando especialmente la oración mariana por excelencia del Santo Rosario

Les saludo con afecto, espero su respuesta generosa y les bendigo de corazón.


+Luis Gabriel Cuara Méndez
2°. Obispo de Veracruz

Doy Fe.

Pbro. Lic. Víctor Manuel Díaz Mendoza
Secretario Canciller


Dado en la Sede Episcopal de la Ciudad de la Vera Cruz a los 04 días del mes de
Junio del Año del Rosario 2003.

 

CIRCULAR No. 10/3

ASUNTO: Septiembre 7  día del Migrante

A TODO EL PUEBLO DE DIOS QUE PEREGRINA EN LA DIOCESIS DE LA VERA CRUZ, SALUD, GOZO Y PAZ DE PARTE DE DIOS NUESTRO PADRE Y DE SU HIJO JESUCRISTO EL SEÑOR.

El tema de los “Migrantes” se vuelve cada vez más frecuente, más conocido, nos obliga a reflexionar y a tomar interés en el asunto. El Papa nos dice que es un fenómeno global en el mundo actual que afecta a millones de personas e implica a todas las naciones. Las causas se esconden en lo más profundo del corazón humano: A la raíz de estas  situaciones hay intenciones y acciones pecaminosas que son contrarias al Evangelio y constituyen una llamada a los cristianos en todos los lugares a vencer el mal con el bien (1). Por tanto, la migración como tal, parece crecer en vez de disminuir, por ahora, no se ve cómo pueda detenerse. Ante esta realidad dramática de nuestra humanidad, de tantos seres humanos, hermanos nuestros, la Iglesia, por tanto nosotros, no podemos quedar indiferentes.

El Papa en su mensaje para la Jornada Mundial de los Emigrantes y refugiados nos exhorta a tomar actitudes muy positivas y a hacer de ella: “una renovada ocasión de especial oración por las necesidades de los que se encuentran lejos de su hogar y de su familia; debería ser una jornada de seria reflexión sobre los deberes de los católicos para estos hermanos y hermanas”. Además el Papa nos recuerda el deber cristiano de acoger a cualquier persona que pase necesidad.

Más aún, indica que esta expresión básica del amor evangélico es igualmente la inspiración de inumerables programas de solidaridad con los emigrantes y los refugiados. Reitera su exhortación a los católicos a sobresalir en este espíritu de solidaridad con los recién llegados. Sin embargo, el Papa nos recuerda que a “menudo la solidaridad resulta difícil. Requiere formación y despojarse de actitudes de aislamiento, que en muchas sociedades se han hecho hoy más sutiles y penetrantes”. Nuevamente el Papa insiste con tenacidad: “ Los Cristianos cada vez más arraigados en Cristo, deben esforzarse por superar toda tendencia a encerrarse en sí mismos, y aprender a discernir en las personas de otras culturas la obra de Dios”.

Ante tantas insistencias del Papa, ante la realidad lacerante de nuestros hermanos migrantes que dejan sus hogares en busca de mejores oportunidades, ante el sufrimiento incomprendido de los migrantes que vienen de lejos y pasan por nuestra tierra, aprovechemos la oportunidad que Dios nos brinda de practicar el amor solidario.

Pidamos a Jesús, peregrino en su vida mortal y peregrino todavía con nosotros que nos dé la capacidad de inventar soluciones que respondan mejor a las variadas situaciones y aspectos que presenta el fenómeno migratorio en este tercer milenio.

El domingo 7 de septiembre del presente celebraremos la Jornada Mundial de Migrantes y Refugiados. Hagámoslo en un clima de oración, de reflexión y de solidaridad cristiana.

El domingo 7 de septiembre, a las 11 horas, celebraremos la Santa Eucaristía por Migrantes y Refugiados en la Cd. de Tierra blanca. Sería muy bueno si nos sincronizáramos y celebráramos la Santa Eucaristía a la misma hora en toda la Diócesis.

Que María Madre nos proteja, nos bendiga y nos conduzca a la unidad.

Su hermano Obispo:


+Luis Gabriel Cuara Méndez
2°. Obispo de Veracruz

Doy Fe.

Pbro. Lic. Víctor Manuel Díaz Mendoza
Secretario Canciller


Dado en la Cd. de la Vera Cruz a los 18 días del me de agosto del Año del Señor 2003. Año del Rosario.


 

CIRCULAR  No. 11

ASUNTO: Ejercicios Espirituales
 
AL PRESBITERIO DE NUESTRA DIÓCESIS DE LA VERA CRUZ:

LA GRACIA DEL SEÑOR JESUCRISTO RESUCITADO POR EL PODER DEL ESPIRITU SANTO PARA GLORIA DEL PADRE ENSANCHE SU CORAZON, LLENÁNDOLO ABUNDANTEMENTE DE SU GRACIA Y DE SU AMOR.

El Santo Padre en su carta “NOVO MILENIO INEUNTE”, en el No. 38 nos dice: “En la programación que nos espera trabajar con mayor confianza en una Pastoral que dé prioridad a la oración , personal y comunitaria, significa respetar un principio esencial de la visión cristiana de la vida: La primacía de la gracia.  Hay una tentación que insidia siempre todo camino espiritual y la acción pastoral misma: pensar que los resultados dependen de nuestra capacidad de hacer y programar.  Ciertamente, Dios nos pide una colaboración real a su gracia y, por tanto, nos invita a utilizar todos los recursos de nuestra inteligencia y capacidad operativa en nuestro servicio a la causa del Reino; pero no se ha de olvidar que, sin Cristo “no podemos hacer nada” (cfr. Jn. 15,5).

Con estas palabras del Santo Padre les exhorto a que participemos en los próximos ejercicios espirituales que, Dios mediante, realizaremos: del 13 al 17 y del 20 al 24 de octubre próximo.

Las fechas mencionadas ya estaban programadas  en nuestra agenda diocesana, por lo que les invito a que confirmen su asistencia con su decano correspondiente, y así, la Comisión organizadora, junto con el encargado de la Iglesia, nos podrán ofrecer un mejor servicio.

La hora de llegada, en las dos semanas será al mediodía para tener las inscripciones de 12:00 a 13 hrs.

La hora de salida se ha pensado para el viernes después de la comida.  El costo de nuestra participación será de $1000.00.

Hay que traer: Alba, estola, Liturgia de las Horas y Biblia; así aseguraremos una mejor participación de cada uno.

En espera de vernos, saludarnos y manifestar la Comunión eclesial, me es grato ofrecer mi oración y bendición episcopal que se extiende a todas las Comunidades que se les han encomendado.    Su hermano Obispo:


+Luis Gabriel Cuara Méndez
             2º. Obispo de Veracruz
Doy Fe.

Pbro. Lic. Víctor Manuel Díaz Mendoza
Secretario Canciller

Dado en la Cd. De la Vera Cruz a los 25 días del mes de septiembre del año del Señor 2003
 

CIRCULAR No. 12

ASUNTO: Día Mundial de las Misiones.

A TODO EL PUEBLO DE DIOS QUE PEREGRINA EN LA DIÓCESIS DE VERACRUZ, LES SALUDO CON AFECTO EN EL AMOR DE CRISTO, EL REDENTOR ENVIADO POR EL PADRE.

“Evangelizar constituye en efecto la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda, ella existe para evangelizar”.  Palabras del Santo Padre Pablo VI, en la exhortación EVANGELI NUNTIANDI en el número 14, que nos invita a vivir nuestro ser de Iglesia y a hacer un examen de conciencia sobre cómo estamos cumpliendo con el mandato de Cristo: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio”.

¿Cómo nos preparamos para la tarea evangelizadora?

Cada año el Papa nos invita a reflexionar sobre esta misión, en su mensaje con motivo del Domingo Mundial de las Misiones, que este año se celebrará el próximo 19 de octubre y coincide con la celebración de la Clausura del año en que el Papa nos ha pedido el redescubrimiento de la oración cristiana del Rosario.  El Papa nos pide ser Iglesia más contemplativo, más santa, más misionera y nos pone como modelo a María Santísima. “Contemplar a Cristo con los ojos de María”.

“En la escuela de la Virgen y siguiendo su ejemplo toda comunidad podrá cultivar mejor su dimensión contemplativa y misionera”.  Por lo tanto será una oportunidad más esta jornada que la gracia del Señor nos concede, para que nos adentremos en Comunión con Cristo y con María, bajo la guía del Espíritu Santo, para que Cristo viva, con María Madre en nosotros y entre nosotros; cuidemos que el Rosario sea una ayuda espiritual y pedagógica, ordinaria y fecunda para formar al pueblo de Dios a trabajar en el vasto campo de la acción apostólica.

Dos subsidios que ofrece la Comisión Diocesana de Misiones nos han de servir para celebrar con gran creatividad y entusiasmo esta jornada mundial de las misiones en el año 2003.

Aprovecho para recordarles que este domingo 19 de octubre, se hará la colecta a favor de las misiones; les pido que la hagan llegar cuanto antes al Pbro. Felipe de Jesús Enríquez Castillejos en la oficina de la Economía Diocesana y así mandarla a la OMPE, para que se distribuya conforme lo mandado por el Santo Padre.

Que esta celebración del DOMUND nos haga ser más concientes de la necesidad y urgencia de anunciar el Evangelio. “A tiempo y a destiempo, hasta los confines de la tierra.

Les bendice de corazón su hermano y Obispo:

        

+Luis Gabriel Cuara Méndez
2º. Obispo de Veracruz


Doy Fe.


Pbro. Lic. Víctor Manuel Díaz Mendoza
Secretario Canciller

Dado en la Cd. de la Veracruz a los 25 días del mes de septiembre del año del Señor 2003

                     

CIRCULAR No. 13

ASUNTO: Octubre, mes del Rosario

AL  PUEBLO DE DIOS PEREGRINO EN LA  DIÓCESIS DE LA VERA CRUZ: QUE LA PAZ DE DIOS QUE ALEGRA EL CORAZON DE MARIA HABITE TAMBIEN EN TODOS USTEDES.

Tradicionalmente, octubre es el mes del Rosario, porque lo dedicamos a cultivar, a practicar y a alimentarnos de esta devoción.  El Papa Juan Pablo II, con motivo de la declaración del Año del Rosario dirigió en octubre del 2002 a la Iglesia una carta Apostólica titulada “ROSARIUM VIRGINIS MARIAE” (El Rosario de la Virgen María).  En este documento, el Santo Padre, nos hace penetrar en múltiples aspectos y las inagotables riquezas espirituales contenidas en el Rosario de María y nos invita a no dejar perder tanta riqueza; por el contrario, nos recomienda recuperar la gran valía espiritual que en el Rosario encontramos como los recuerdos de Jesús guardados en el corazón de María y que siguen siendo punto importante en la Evangelización de cada cristiano.

En sintonía con el Papa, les invito yo también  a rescatar y fomentar entre nosotros la oración del Santo Rosario.  Renovemos con la práctica del Rosario todo lo que éste ha sido en la tradición cristiana y que el Papa nos recuerda con mucha claridad.  Es oración de meditación y súplica, es oración de contemplación del rostro de Cristo, es una expresión de amor incansable, dirigida a la persona amada con manifestaciones siempre parecidas pero a la vez “siempre nuevas”.   Es una síntesis del Evangelio; en el Rosario nos encontramos con Jesús en los diferentes momentos y situaciones de su vida: en su Encarnación y en su vida oculta (misterios de gozo); lo encontramos en las circunstancias de su dolorosa Pasión y muerte (misterios de dolor); y lo contemplamos triunfante y glorioso en su Resurrección (misterios de gloria); además lo contemplamos también en momentos especialmente significativos en su vida de predicación (misterios de luz).

Ante la incertidumbre de muchos y sus preguntas sobre el Rosario, hay que afirmar una vez más que el Rosario tiene una validez actual y para el futuro.  El Papa mismo nos explica las razones.  El Rosario nos ayuda a contemplar y comprender a Cristo desde María, con sus ojos, con su corazón, con sus afectos y sentimientos.  Recorrer las escenas del Rosario es como ir a la escuela de María para leer a Cristo, para penetrar sus secretos, para entender su mensaje y su proyecto, es configurarnos con El. En el Rosario oramos como lo hace María y al mismo tiempo oramos a María encomendándonos a su protección maternal.

María es la Madre de Cristo y,  a la vez es miembro de la Iglesia.  Cuando Ella ora, ora la Iglesia; al mismo tiempo la Iglesia ora con María.  El Rosario así, se convierte en medio de vida e instrumento de unidad de la Iglesia orante y perseverante en las enseñanzas de Jesús.  El Rosario es vínculo de unión y signo de solidaridad eclesial.  Oremos por tanto con el Rosario para crecer en unidad y para vencer todo signo de división y de disolución  en el interior mismo de la Iglesia.

Estemos muy atentos.  El Rosario, si es verdadera oración, ha de ser también camino de obediencia eclesial, ha de ser vínculo de unidad entre Pastores y pueblo fiel y ha de establecer relaciones de verdadera caridad en el interior de la Comunidad.  La oración del Rosario nos confirma en la auténtica fe de la Iglesia vivida por María y predicada por los apóstoles.  EL Rosario lo debemos rezar con criterios e intereses que beneficien a toda la Iglesia.  El Rosario es signo de Comunión y de integración en la Iglesia del Señor.

Decir el Rosario al margen de la Iglesia o con intereses no eclesiales, es desvirtuar y vaciar el Rosario de su verdadero contenido espiritual y doctrinal  y de toda su finalidad.  Sería atentar contra la unidad y la Comunión.  El Rosario no puede favorecer la ruptura o el distanciamiento, ni es apoyo de otros intereses. El Rosario de María no puede ser motivo de que alguien se aleje o rompa la unidad de la Iglesia. El Rosario no suple a los Sacramentos o a otros actos litúrgicos de la Iglesia

Hay muchas maneras o formas de rezar el Rosario.  La forma comunitaria siempre será la ideal y puede hacerse  en un Templo abierto al culto público o en una Capilla privada o por grupos en familias o una sola familia en su casa. La forma comunitaria siempre debe tener las características que nos impulsen a vivir nuestra unidad eclesial en Comunión.
 
El Rosario también se puede hacer en privado, sobre todo cuando no se puede practicar en forma comunitaria.  Todas estas formas son recomendables y cada quien puede elegir la que mejor se acomode a sus circunstancias.  Siempre debemos insistir en que debemos orar con María y con la Iglesia y que el Rosario es un medio valioso para la Evangelización propia y de los demás, y que es también vínculo de unidad y de caridad con toda la Iglesia.

Aprovecho esta ocasión para exhortar  a todos a  que oremos por nuestro Sínodo con el Rosario de María.  Hagamos que el Rosario sea signo de que juntos caminamos en sinodalidad y que queremos llevar a cumplimiento la grave exigencia del Evangelio de “remar mar adentro” para poder pescar en el nombre del Señor.  Revalorando el Rosario y adoptándolo nuevamente como oración eclesial de todos los días concluyamos este octubre con agradecimiento, el Año del Rosario siguiendo las instrucciones del Papa.

Les bendice de corazón su hermano Obispo:


                                                 +Luis Gabriel Cuara Méndez
                                                2º. Obispo de Veracruz
Doy Fe.

Pbro. Lic. Víctor Manuel Díaz Mendoza
Secretario Canciller

Dado en la Sede Episcopal de la Cd. de la Vera Cruz a los 30 días del mes de septiembre 2003.  Año del Rosario.

 

 

Cd. de la Vera Cruz, 13  de 0ctubre 2003

CIRCULAR No. 14

ASUNTO: Diezmo Diocesano 2003

A LA IGLESIA DE DIOS PADRE Y DEL SEÑOR JESUCRISTO QUE HABITA EN VERACRUZ, AMADA DEL DIOS DE LA MISERICORDIA, LA SALUDO Y LE DESEO ALEGRÍA, GOZO Y ABUNDANCIA DE PAZ EN MEDIO DE TANTAS TRIBULACIONES.

La Sagrada Escritura nos ofrece muchos testimonios de que la práctica de dar el diezmo, es una tradición que ha comenzado desde hace varios miles de años.  La Iglesia Católica, fiel a esta tradición, sigue invitando a sus hijos a no dejarla perder y continuar practicándola porque   el diezmo es en sí mismo un signo de bendición de Dios para su pueblo.

En efecto, Dios siempre nos bendice y derrama sobre nosotros abundantes dones, tanto espirituales como materiales.  En el diezmo damos a Dios una pequeña parte de lo que El nos ha dado.  De esta forma le bendecimos y le agradecemos.  Ahora bien, bendecir y agradecer a Dios es término y   comienzo de muchas  bendiciones.

Con el diezmo, entre todos sostenemos la obra de Evangelización y de salvación que Dios ha confiado a su Iglesia.  Dar el diezmo es convertirse en un evangelizador y en salvador de todos aquellos a quienes ha de llegar el mensaje de Dios, especialmente en mi propia  Diócesis.

Dar el diezmo es una acción que nos asemeja a Dios.  “Dios es amor” nos dice San Juan en su 1ª. Carta.  El que da el diezmo hace un acto de amor; en el diezmo  se entrega a sí mismo en amor a Dios y en amor al prójimo.  Por este motivo el mismo Señor Jesús nos dice:”mayor felicidad hay en dar que en recibir”(Hech. 20,35).  Amar con hechos es alcanzar la mayor felicidad.

Además sólo con el amor manifestado en hechos vivimos la Comunión.  Dar el diezmo es un signo de adhesión, de apoyo, de identificación, de Comunión y de Solidaridad con la Iglesia Católica de la que soy un miembro vivo, activo y responsable.

Con el diezmo que da cada fiel cristiano se ayuda a sostener la obra evangelizadora, se contribuye al esplendor del culto y se brinda sostén al desarrollo de las obras sociales que la Iglesia impulsa.

Por todos estos motivos, una vez más les invito a tomar conciencia del valor sagrado del diezmo y a ofrecerlo generosamente en sus Parroquias respondiendo a la invitación y a la instrucción que sobre este particular haga su Párroco.  Este año su Iglesia Diocesana a través del Obispo les pide el equivalente a un sueldo mínimo, es decir, $45.00 (cuarenta y cinco pesos 00/100 m.n. ).  Quienes puedan dar más, ojalá que lo hagan con gusto; los que no puedan dar lo que se pide, con gusto den lo que puedan.  Quienes no puedan dar nada, siéntanse de todos modos hijos dentro de la Iglesia.

Les advierto que por razones especiales ya no tendremos premios ni regalos.

Que Dios Padre y su Hijo Jesucristo, quienes incesantemente nos regalan el Don de su Espíritu Santo y con El, todos los bienes espirituales y temporales, les bendiga y les dé un corazón generoso como el de María Nuestra Madre y su esposo San José.

Les ama de corazón y les bendice su hermano Obispo,  por la gracia de Dios:


                                        +Luis Gabriel Cuara Méndez
                                             2º. Obispo de Veracruz

Doy Fe.

Pbro. Lic. Víctor Manuel Díaz Mendoza
Secretario Canciller

Dado en la Sede Episcopal de la Cd. de la Vera Cruz,  a los 13 días del mes de octubre del año del Señor 2003.  Año del Rosario.


 

CIRCULAR No. 15

ASUNTO: Notificar la petición de Ordenación Diaconal  y  pedir información.

A LOS PRESBITEROS, DIACONOS, RELIGIOSOS, RELIGIOSAS, SEMINARISTAS Y FIELES CRISTIANOS LAICOS DE NUESTRA AMADA IGLESIA QUE ESTA EN VERACRUZ, GRACIA Y PAZ EN JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR.

Me permito comunicar a toda la Iglesia Diocesana una gran alegría.  Han solicitado recibir el Diaconado:

• PEDRO RODRÍGUEZ RODRÍGUEZ
• FABIAN JIMÉNEZ MANCILLA
• RAMON COBOS GUEVARA

Quiero pedir  a toda la Iglesia Diocesana que intensifique su oración para estos candidatos al Diaconado para que se preparen de la mejor manera posible a este sacramento y se dispongan también a llegar a ser  Presbíteros santos como la Iglesia los necesita.

Además quiero pedir a quienes los conocen que si  juzgan delante de Dios que alguno de ellos no llena  las exigencias de idoneidad para recibir este sacramento, que me lo haga saber con toda verdad y con plena  lealtad para bien de la Iglesia y gloria de Dios.  Si hay alguna información en este sentido que no pase de este mes en hacérmela llegar.

 Agradezco la atención que han prestado a esta circular.  Espero que se mantengan en oración y en colaboración  para alcanzar del Señor sacerdotes según el corazón de Dios.

Les bendice en el amor de Cristo:

+Luis Gabriel Cuara Méndez
2º. Obispo de Veracruz
Doy Fe.

Pbro. Lic. Víctor Manuel Díaz Mendoza
Secretario Canciller
Dado en la Sede Episcopal de la Cd. de la Vera Cruz, a los 3 días del mes de Noviembre del Año del Señor 2003

 

Cd. de la Vera Cruz, 3 de Noviembre del 2003

Aproximándose los días 17,18 y 19 de este mes, señalados para  celebrar  la  2ª. Asamblea Sinodal en nuestra Diócesis, te recuerdo el compromiso contraído de participar activa y responsablemente en los trabajos que ella conlleva.

Espero que tú que has recibido el nombramiento no faltes a este acontecimiento tan importante en el que toda nuestra Diócesis se dispone a recibir la gracia del Espíritu Santo y a caminar en Sinodalidad obedeciendo sus inspiraciones.

Espero con alegría que estemos todos reunidos y que entre todos contribuyamos, con la gracia de Dios, a la renovación y transformación de nuestra Diócesis.  Te esperamos en la Casa de la Iglesia.

No olvides llevar contigo todo lo necesario para esos días, especialmente la carpeta con el material y el cuaderno de trabajo.  No olvidar: alba, estola y Liturgia de las  Horas.

A los sacerdotes, religiosas y religiosos se les pedirá la cantidad de $ 800.00 (ochocientos pesos 00/100 m.n.).  Si los laicos quieren ayudar, pueden hacerlo libremente con lo que sea su voluntad.

Dios te bendiga siempre.


+Luis Gabriel Cuara Méndez
    2º. Obispo de Veracruz

Doy Fe.


Pbro. Lic. Víctor Manuel Díaz Mendoza
Secretario Canciller


 

Cd. de la Vera Cruz, 19 de diciembre de 2003

A  TODO EL PUEBLO DE DIOS QUE SUFRE Y SE ALEGRA EN SU PEREGRINAR POR ESTAS TIERRAS DE LA VERA CRUZ, FELICIDAD Y PAZ  POR EL NACIMIENTO DE JESUCRISTO SALVADOR NUESTRO Y DE TODOS LOS HOMBRES.

“Porque se ha manifestado la gracia salvadora de Dios a todos los hombres...” Tit. 2,11.  Ha llegado la anhelada Navidad, con el Nacimiento del Salvador Universal.  En su sencilla grandeza nos obliga y nos motiva a pensar, reflexionar y orar en torno a su hondo significado  y a su amplio alcance para todos los hombres.  Porque la Navidad es obra de Dios para todos los hombres, ella causa  una inexplicable alegría  por todas partes y en casi todos los corazones.

En Navidad nace Dios con vida humana para dar origen a una nueva vida en la humanidad.  El Hijo de Dios nace para comunicar su vida Divina a todos los hombres.  El, como Hijo de Dios, da su vida al hombre para que éste pueda  convertirse en verdadero hijo de Dios.  Navidad por tanto, es tiempo de nacer, es tiempo de nacer con Jesucristo, es tiempo de recuperar la vida divina si la hemos perdido.  La Navidad tiene sentido dentro de nosotros mismos.

En Navidad todos debemos nacer y comenzar una nueva vida; si todos nacemos se dará un nuevo nacimiento social, nuestra sociedad comenzará a vivir con la vida que Cristo da.  Nosotros y nuestra sociedad podremos vencer aquellas actitudes y vicios que nos impiden  vivir y desarrollarnos  de acuerdo a la dignidad  y a la vocación a las que nos ha llamado Dios.

NAVIDAD ES TIEMPO DE RENOVARSE Y DE CONVERTIRSE 

La vida que Cristo nos trae no compagina con prácticas o conductas egoístas y pecaminosas.  El viene a destruir lo malo y ha hacerlo todo nuevo.  El hombre nuevo o convertido se parece en sí a Jesucristo, en su Ser humano brilla con la luz de Jesucristo.  El hombre nuevo es capaz  de cambiar este mundo y hacer de él un mundo nuevo en el que se respete a Dios  y al hombre en su dignidad de hijo de Dios.

NAVIDAD ES TIEMPO DE ALEGRARSE Y DE VENCER LA TRISTEZA 

Nuestra alegría nace porque Dios está cerca, porque Dios vive en el hombre.  Nos entristece vivir alejados de Dios, encerrados en nuestro egoísmo.  La Navidad nos hace crecer en la esperanza  de ir alcanzando mejores formas de vida.  La esperanza nos asegura de la presencia y la intervención de Dios en este mundo plagado de miserias, de guerras y conflictos.  Podemos estar alegres aún en medio de dolores, de enfermedades, de penas, de preocupaciones y de problemas.

NAVIDAD ES TIEMPO DE AMAR

Cristo el Señor ha nacido porque nos ama. Celebramos el amor de Dios que se nos ha manifestado en Jesucristo: “Tanto amó Dios al mundo que le dio a su propio Hijo, para que todo el que crea en El no perezca, sino que tenga vida eterna.” Jn. 3,16.  En Navidad nos disponemos al amor: experimentamos el amor de Dios que nos impulsa a amarnos unos a otros con verdad.  En esta fiesta  nos
empeñamos en manifestar a los demás nuestro amor con las formas más expresivas de que somos capaces.  Una Navidad sin amor es una Navidad vacía.


NAVIDAD ES TIEMPO DE PERDÓN

Si nuestro corazón está lleno de odio, de rencor o de mala voluntad, no es posible amar ni vivir la Navidad.  Perdonar es un paso necesario en la recuperación del amor.  Si hemos ofendido o guardamos rencor, estamos obligados a pedir perdón.  Si alguien nos ha ofendido estamos comprometidos a perdonar, a no guardar rencor y a no cultivar el odio en nuestro corazón.  El único remedio a las ofensas es el perdón.  Jesús nace como signo de perdón y de reconciliación entre Dios y los hombres.  El nace para revelar a los hombres el amor misericordioso de Dios que todo lo perdona.  Nace para poder gritar desde la cruz en oración confiada: “Padre, perdónales porque no saben lo que hacen”. Lc. 23,34.  El nace para llevar a cabo la grande obra de la reconciliación de todos los seres humanos.

NAVIDAD  ES TIEMPO  DE DISFRUTAR Y DE TRABAJAR POR LA PAZ

El mensaje de Navidad siempre será un mensaje de paz.  El cántico de los ángeles en la noche del nacimiento de Jesús en Belén es:
“Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres en quienes El se complace”. Lc. 2,14.  Con Jesús nace la verdadera paz de los hombres.  No es paz superficial  o que se identifique con abundancia de bienes terrenos, no es mera ausencia de guerras o equilibrio de potencias bélicas.  El mundo no puede dar la paz de Cristo, la verdadera paz es un don de Dios.  Esta se da cuando las formas de vida o de conducta son obediencia a Dios.  La verdadera paz exige la justicia y el amor.  Exige responsabilidad de todos y trato digno para todos.  La verdadera paz es el florecimiento de las  condiciones necesarias al desarrollo y al progreso de la vida humana.

NAVIDAD ES TIEMPO DE SOLIDARIDAD

El nombre más reciente del amor cristiano o de la caridad es el de solidaridad.  Esta es una caridad activa, dinámica, responsable, bien ubicada ante los problemas que nos presenta la realidad.   Es ejercitar nuestra disposición a buscar y cuidar el bien de cada persona y a trabajar efectivamente por el bien común.  Exige la unión y la responsabilidad de todos y cada uno de los miembros de nuestra sociedad.  La solidaridad va de la mano con el dar y el compartir.  Navidad es tiempo de dar y tiempo de compartir.  Así como Dios se nos da y nos comparte su vida, así nosotros debemos darnos y compartir lo que somos y lo que tenemos.  El dar y obsequiar en Navidad produce una alegría singular.  Si damos, rompemos nuestro egoísmo, nuestra avaricia y nuestro afán de tener; si damos compartimos y hacemos felices a los demás.

NAVIDAD ES TIEMPO DE ORAR  Y DE ESCUCHAR A DIOS

Ante el nacimiento de Cristo Jesús hay que guardar silencio, hay que interpretar lo que el Padre nos dice en su Hijo hecho Carne.  El pequeño Niño que yace en un pesebre es la Palabra eterna de Dios con la que el Padre nos habla con amor.
Que la Navidad que esperamos nos llene de todos los bienes de Dios, que nos llene de Jesucristo, así tendremos una Navidad verdaderamente feliz
DESEO A TODOS FELIZ NAVIDAD Y  UN AÑO  2004, LLENO DE PAZ Y AMOR


UN MENSAJE DE PAZ  NAVIDAD


Nuevamente la Navidad se anuncia ya próxima a nosotros, se nos acerca con la velocidad  del tiempo.  Hemos comenzado ya el Adviento, etapa espiritual de preparación  que la precede.  El Adviento,  como etapa espiritual de preparación, es tiempo propicio  para cultivar en nuestro corazón y reafirmar aquellas actitudes y disposiciones que nos hagan entender, en su verdadero sentido, la Navidad como un hecho de salvación y de revelación de Dios nuestro Padre  y de su Hijo Jesucristo que nace entre nosotros hecho hombre, en humildad, en pobreza  y obediencia .

La preparación de la Navidad  nos mueve por tanto a despojarnos  de ideas y pensamientos ajenos a la Navidad  y  no pocas veces contrarios a ellas.  No podemos reducir la Navidad a una simple fiesta popular o a una temporada de diversiones, porque la Navidad es ante todo y sobre todo, la manifestación del Hijo de Dios, Jesucristo que viene a salvarnos  haciéndose hombre como nosotros.

El nace de las entrañas virginales de María,  nace en la humildad de un pesebre, en el silencio y la soledad, en el abandono del mundo de los hombres, en la pobreza  y como Hijo de Dios obediente a la voluntad de su Padre.  Nace  en una situación dura y adversa.

Para celebrar la Navidad  no basta recordar este acontecimiento conmovedor; es necesario adoptar y hacer nuestras las actitudes del Hijo de Dios nacido en el pesebre.  Es necesario aprender la humildad, el desprendimiento y la pobreza, es necesario aprender a conocer la voluntad de Dios y obedecerla.  En pocas palabras, revestirnos  del amor de Jesucristo que nace para todos los seres humanos.

La Navidad está iluminada por el nacimiento de Cristo, sólo con Cristo hay Navidad.  Aprendamos en estos días a amar como Cristo, a mirar como Cristo y a sentir con El las penalidades de los hombres.  Amar como Cristo y mirar como Cristo nos mueven a abrir espacio en nuestro corazón para que todos quepan.  Navidad es tiempo de compartir no sólo con familiares y amigos sino en primer lugar con todos los necesitados. Los bienes que tenemos, todos los hemos recibido para con ellos manifestar el amor a los demás.  Nada de lo que hemos recibido de Dios es para gozarlo egoístamente.   Todo está al servicio del amor.

Que todos tengan una Navidad muy feliz compartiendo con los más necesitados.

+Luis Gabriel Cuara Méndez
2º. Obispo de Veracruz

 

MENSAJE DE NAVIDAD DE LOS OBISPOS DEL GOLFO

Diciembre de 2003

LA ALEGRÍA DE LA NAVIDAD

El motivo de la alegría de Navidad es el nacimiento de Jesús, Hijo de Dios hecho hombre, que vino a librarnos de lo que nos impide ser hombres plenos y a damos la capacidad para lograr la felicidad de ser hombres.

El niño Jesús, en su mismo ser de verdadero Dios y verdadero hombre, nos enseña que el hombre fue hecho para estar lleno de Dios. No ha habido ni habrá otro hombre mejor que Jesús. El es el hombre ideal, el verdadero modelo de todo hombre.

Como es “el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo ‘ vino a libramos con su muerte de la esclavitud del pecado. Y por su resurrección vino a darnos el Espíritu Santo, el “dador de vida “, de la vida nueva que tiene Jesús en el cielo. Así nos hace hombres auténticos, libres de aspiraciones falsas y de los engaños mundanos.

Estas verdades fundamentales del hombre, cuando se aprecian, constituyen la más grande felicidad humana y se celebran el día en que nació Jesús. Sólo hay Navidad cuando se celebra al Niño Jesús y lo que El nos trajo. Sin Él pierden sentido las cenas y los regalos.

Y la lección principal que Jesús nos da en Navidad es que el Hijo de Dios, al hacerse hombre, se hizo solidario con los hombres, separados entre sí por el pecado e incapaces de alcanzar su verdadero bien. Dios hecho hombre enseña al hombre a ser hombre y a tener la felicidad de serlo. Y esta lección suya es para imitarla y así lograr el verdadero ben del hombre.

NUESTRA PATRIA NECESITA ESTA FELICIDAD.

Las situaciones que vivimos en nuestro país están demostrando que la acostumbrada búsqueda del propio bienestar excluyendo a todos los demás —o incluso a costa de los demás—, nunca nos hará alcanzar el bien o la felicidad social a la que estamos llamados.
El bien del hombre se hace por la interrelación y libre cooperación de personas interdependientes entre sí. Por eso, el bien social o es de todos o no existe; y paralelamente, este bien social o es obra de todos o no es real. El bien común siempre será el fruto de la libre aportación de lo mejor de cada uno. Así se logra el bien de todas y de cada una de las personas que forman la sociedad,

El bien social lo construyen los hombres con sus conocimientos, su interpretación de la vida, sus virtudes, aspiraciones, tradiciones y maneras de hacer las cosas.
Los caminos del sólido progreso del país son: la verdad, no el vaivén de los sentimientos; la disciplina, no el desorden de seguir los propios gustos; el amor constructivo, no el populismo engañoso; la mayor rectitud moral, no el pragmatismo convenenciero.

Por esto, la construcción de una mejor sociedad nos pide que, dejando de buscar las conveniencias propias y las de nuestros pequeños grupos, adquiramos mayores y mejores conocimientos, que logremos una mejor claridad en nuestra manera de entender la vida, y que vivamos con mayor rectitud moral.

LA SOLIDARIDAD ES EL CAMINO PARA EL BIEN COMÚN.

La paz y el progreso de nuestro País nos exige reconocer que todos los mexicanos somos responsables de todos. Además exige abandonar la política de enfrentamientos de bloques o de grupos de interés que a toda costa quieren dominar sobre los demás. Este proceder no busca el bien de todos, sino el gozo fatuo de imponerse a quienes piensen de otra manera.

Dejando la actitud de querer eliminar a los que creemos que son contrarios o enemigos, es necesario acostumbrarnos a descubrir y valorar todo lo positivo que hay en los otros para integrarlo con nuestras propias opiniones y propuestas.

Las riquezas de nuestros pensamientos, razonamientos y aspiraciones no deben convertirse en armas para destruir a otros, nos deben servir para comunicar a los demás, con alegre generosidad, los frutos de nuestro esfuerzo, en orden a elaborar un bien superior, enriquecido con la participación de todos y una felicidad en la que todos tengamos la alegría de haber trabajado para construirla.

Los mecanismos perversos de corrupción y los obstáculos para alcanzar la convivencia sana se vencen mediante el ejercicio de la solidaridad humana y cristiana, a la que la Iglesia invita incansablemente. Sólo así tantas energías positivas podrán ser dedicadas plenamente en favor del progreso y de la paz.

Desde hace muchos decenios nuestra convivencia social ha estado también dirigida o muy influenciada por la mutua desconfianza, el recelo y el perverso genio de la sospecha. El progreso de la patria requiere que la mutua desconfianza se transforme en solidaria colaboración. “Este es, precisamente, el acto propio de la solidaridad entre los individuos y entre las naciones “. (SRS 39). Ser responsables de todos significa poner al servicio de la patria lo mejor de nosotros mismos y de todo aquello que somos y poseemos.

NUESTRA APORTACION AL BIEN DE MÉXICO.

Jesús, al hacerse hombre trajo a los hombres lo mejor de sí mismo, su divinidad. La dio al hombre para ayudarlo a lograr su bien y su felicidad. Esta solidaridad divina es el don que El Padre nos regala en su Hijo hecho hombre. Así participa en la realización de nuestro bien y de nuestra felicidad. Nuestra colaboración con esta obra de Dios es nuestra responsabilidad en la realización de nuestro bien personal y social.

La realización del bien de las personas o de la sociedad no se hace negociando el bien, ni comprando o vendiendo la verdad. El regateo y la ‘negociación’ del verdadero bien abre las puertas de la corrupción. La verdad y el bien no se regatean, se realizan sin envidias, con rectitud y con generosidad.

Que esta Navidad nos impulse a ser solidarios con todos los hombres. Que imitemos la solidaridad do nuestro Padre Dios y de su Hijo nuestro hermano y Redentor.

Que la mayor solidaridad entre nosotros constituya nuestra feliz Navidad.


+ Sergio Obeso Rivera      + Eduardo Patiño Leal
Arzobispo de Xalapa          Obispo de Córdoba

+ Guillermo Ranzahuer González     + Domingo Díaz Martínez
Obispo de San Andrés Tuxtla         Obispo de Tuxpan

+ Lorenzo Cárdenas Aregullín     + Rutilo Muaoz Zamora
Obispo de Papantla       Obispo de Coatzacoalcos

+ Luis Gabriel Cuera Méndez         + J. Guadalupe Padilla Lozano
Obispo de Veracruz               Obispo Emérito de Veracruz

+ Hipólito Reyes Larios      + Carlos Talavera Ramírez
Obispo de Orizaba      Obispo Emérito de Coatzacoalcos

 

 

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