Miércoles, Septiembre 08, 2010

Circulares de 2002

Hacia los 50 años de la Diócesis de Veracruz

 

 

 Circular N° 1/02

ASUNTO: Itinerario Pastoral hacia el Sínodo.

A LOS PRESBITEROS, DIÁCONOS, RELIGIOSOS, RELIGIOSAS, SEMINARISTAS Y FIELES CRISTIANOS LAICOS Y A TODOS LOS QUE FORMAMOS EL PUEBLO DE DIOS - IGLESIA EN VERACRUZ, GRACIA Y PAZ DE PARTE DE DIOS NUESTRO PADRE Y DEL SEÑOR JESUCRISTO.

Con profundo agradecimiento a Dios mantenemos viva en nuestra memoria la reciente celebración de la Asamblea Diocesana de Pastoral, tenida en los días 9 y 10 de noviembre del 2001. Nos gozamos de la experiencia vivida en esos días y de los resultados obtenidos.

Para que nuestra Asamblea Diocesana no se nos pierda en el vacío sino que, por el contrario, produzca mayor abundancia de frutos, se nos impone trabajar ardua y decididamente en darle continuidad y aplicación. Para este efecto, me permito proponer y-mandar lo siguiente:

1. Es de capital importancia y punto de partida que todos estemos abiertos con alma y corazón a la preparación y celebración del PRIMER SÍNODO DIOCESANO, con motivo de los 40 años de vida de nuestra diócesis de Veracruz.

2. Por tanto, es indispensable en este caminar el mantener activos y en formación permanente los Consejos y Asambleas  Parroquiales, organismos de comunión, de coordinación, de Corresponsabilidad, de Servicio y de ejecución pastoral. Sin estos organismos no podremos alcanzar una verdadera pastoral orgánica de comunión .v de corresponsabilidad.  Es necesario continuar profundizando en la naturaleza, el ser y la función de estos organismos en un clima de oración y de espiritualidad de Comunión y de Servicio.

3. Estos organismos deben aplicarse con ahínco al estudio, reflexión y puesta en práctica de los demás asuntos y acuerdos de la Asamblea Diocesana para descubrir la voz de Dios y poder clarificar las líneas programáticas de pastoral orgánica en nuestra diócesis orientadas hacia el Sínodo.

4. Celebrar asambleas parroquiales y decanales para informar, motivar e involucrar a parroquias y decanatos en el desarrollo y cumplimiento de las conclusiones de la Asamblea Diocesana en vistas al Sínodo.

5. Con la estrecha colaboración de los Consejos y organismos parroquiales preparar cuidadosamente la encuesta diocesana. Aplicarla con grande esmero y responsabilidad en el tiempo señalado.  Si todos lo hacemos bien y a tiempo favorecemos a la comunidad, si alguien no lo hace bien o se retrasa se detiene la marcha de la diócesis.  Caminemos todos al mismo paso para que todos lleguemos a tiempo.

6. Entendamos correctamente el significado y la importancia de la Encuesta.  Es, ante lodo, un instrumento técnico - científico al servicio de la fe y de la pastoral. Como instrumento nos ayuda a alcanzar un conocimiento más profundo y  preciso de la realidad. Pero lo verdaderamente importante es asumirla con espíritu de fe y en la espiritualidad cíe la Encarnación. El Hijo de Dios se hace hombre y asume totalmente nuestra realidad humana y mundana con todos sus problemas. Más aún, el Hijo de Dios está presente en esta realidad y hay que descubrirle para encontrarse con El.  Esto nos ayudará a entender que la encuesta no es simplemente estadística. numérica, sociológica, fenomenológica. coyuntural, económica, etc. sino que tiene, sobre todo, una visión de fe y es auxilio a nuestra pastoral, para poder lograr una Nueva Evangelización inculturada.

7. Realizada la encuesta y conocidos sus resultados, a la luz de la fe, habremos de hacer empeñosa y comunitariamente, en parroquias y decanatos, la Hermenéutica, es decir, la interpretación de los resultados para descubrir la voz y la voluntad de Dios.   Qué nos dice y qué nos’ pide a quienes peregrinamos en esta diócesis de Veracruz.

8. Nuevamente en la próxima Asamblea Diocesana, a efectuarse el 5 y 6 de julio retomaremos los resultados de la interpretación hermenéutica de la realidad diocesana lograda en parroquias y decanatos. De aquí surgirán, como acuerdos de Asamblea, los temas que ocuparán nuestra atención y consideración en el próximo Sínodo.

9. Seleccionados  los temas para el Sínodo, entre las Asambleas Diocesanas, de Julio y la de Noviembre del presente año, se llevarán a cabo el estudio y los aportes a los temas desde las parroquias, decanatos y organismos diocesanos.

10. Para facilitar la comprensión y el cumplimiento de lodo este itinerario, en la próxima reunión de presbiterio, laicos, diáconos, religiosos, religiosas y seminaristas, la Vicaría de Pastoral dará a conocer, más en detalle, el cronograma de todas estas actividades.

Agradezco a todos su entusiasmo y corresponsabilidad al asumir estas tareas con espíritu de unidad y comunión. Que Cristo, buen pastor, les fortifique a todos con la fuerza de su Espíritu para llevar a cabo esta obra de tanto bien para nuestra diócesis y que María, nuestra Madre, les llene de amor a Jesús y a su Iglesia. Que todos sean bendecidos por el Dios del amor y la unidad.

Su hermano obispo que les ama y les bendice:

+ Luis Gabriel Cuara Méndez
Obispo de Veracruz

Así lo ha decretado nuestro Obispo y Pastor. Doy fe:


Pbro. Lic. Abel López Chávez
Secretario Canciller

H. Veracruz, Ver. 22 de Enero del año de la vida 2002.


Circular N° 2/02

ASUNTO: Eventos a tener presente en el mes de Febrero.

A LOS PRESBITEROS, DIACONOS, RELIGIOSOS, RELIGIOSAS, SEMINARISTAS Y FIELES CRISTIANOS LAICOS Y A TODOS LOS QUE FORMAMOS EL PUEBLO DE DIOS - IGLESIA EN VERACRUZ, GRACIA Y PAZ DE PARTE DE DIOS NUESTRO PADRE Y DEL SEÑOR JESUCRISTO.

Aunque el año próximo pasado no fue posible realizar la celebración anual para recordar y encomendar a Dios, nuestro Señor, a nuestros hermanos presbíteros difuntos, no debemos pasar por alto una costumbre sana y noble, ya que las mismas Sagradas Escrituras nos recomiendan orar por nuestros difuntos. Vamos a celebrar la Eucaristía, para pedir a Dios que permita gozar de su gloria eterna a todos nuestros hermanos presbíteros que trabajaron en esta diócesis, el día 1 de Febrero en la Iglesia Catedral a las 12.00 horas, como está señalado en la agenda diocesana.

En la misma agenda está marcada la reunión de presbíteros y laicos para los días miércoles 20 y jueves 21, después de haber analizado en la reunión de Vicaría de Pastoral algunas conveniencias, se concluyó que el día miércoles 20 se reúna solamente la Vicaría de Pastoral y el jueves 21 a dicha reunión asistan también los religiosos, religiosas, diáconos y seminaristas, por lo que se les pide que, con tiempo, arreglen sus compromisos de tal manera que dispongan de todo el día, de las 9.00 de la mañana hasta aproximadamente las 7.00 de la tarde.

Por último, se les recuerda que con el Miércoles de Ceniza iniciamos un tiempo fuerte de penitencia, en el que el ayuno, la abstinencia y los sacrificios de toda la comunidad cristiana se deben reflejar, también, en una vida de mayor caridad, por lo que, es importante impulsar la Campaña de la Caridad durante toda la Cuaresma, corno una buena oportunidad para educar a los fieles y educarnos a nosotros mismos no sólo en la privación de algunos gustos, en la fuerza de voluntad, en la mortificación corporal, etc. sino principalmente en la vida de comunión y solidaridad con los más necesitados y poder llegar animados en el Espíritu de Cristo a la celebración de la Pascua.

Su hermano obispo que les ama y les bendice:


+ Luis Gabriel Cuara Méndez
Obispo de Veracruz

Así lo ha decretado nuestro Obispo y Pastor. Doy fe:

Pbro. Lic. Abel López Chávez
Secretario Canciller

H. Veracruz, Ver. 22 de Enero del año de la vida 2002.


Circular No. 3/ 02

ASUNTO: Informar de las misiones hacia dentro o hacia fuera de nuestra Diócesis para una mejor coordinación.

AL PUEBLO DE DIOS QUE PEREGRINA EN VERACRUZ:

Hermanos muy amados, fieles cristianos laicos, colegios, movimientos y asociaciones.

En espíritu de oración y penitencia recorremos nuestro camino cuaresmal, caminamos con Cristo hacia la Pascua de la resurrección. Nos convertimos del egoísmo al amor a Dios y a nuestro prójimo. Salimos de nosotros mismos y nos volvemos a los demás.

Por estos motivos, en nuestra Comunidad diocesana, varios grupos, movimientos y colegios, desde hace tiempo, por estos días se organizan para ir a vivir la Semana Santa a algún lugar necesitado dentro y fuera de la Diócesis y con la gente del lugar celebrar nuestra máxima fiesta, la Pascua.

Esta práctica no sólo la alabamos sino también la recomendamos. Es algo muy grande compartir la fe y vivirla con espíritu misionero.
En razón de que nuestra fe es eclesial conviene que quienes vayan a ir a alguna misión en Semana Santa tengan la bondad de hacérmelo saber, a través de quienes coordinan la pastoral y para que de esta manera incluyamos dichos trabajos en nuestra oración y los tengamos en cuenta en nuestra pastoral orgánica. Pido también a quienes reciben grupos de misión de fuera de la Diócesis lo hagan saber con el mismo objeto y finalidad.

El aviso se dará, si son adultos, al Padre Zeferino Páramo; si son jóvenes, al Padre Pastor Martín Rosales Arenas o al Padre Martín Montalvo Gutiérrez, asesores del Consejo de laicos o de Pastoral Juvenil. respectivamente.

Además les pido lo siguiente:

1. Que se determine con toda claridad qué agentes participarán en la misión, los objetivos de la misma y los lugares en donde se va a realizar,

2. Que todos los que vayan de misión, cuenten con la asesoría conveniente tanto para los criterios de trabajo pastoral, dentro o fuera de la Diócesis, como la preparación y la evaluación, una vez terminada,

3 Que podamos coordinamos para celebrar una misa de envío, si es posible.

Que el Señor que nos ha salvado con su muerte en Cruz y que nos ha enviado, nos ilumine para realizar todos los trabajos apostólicos en espíritu de unidad. Que la Pascua del Señor despierte en nosotros el espíritu misionero y que la vivamos en Comunión, en armonía y en una profunda paz. Que María nuestra Madre les bendiga.

Su Hermano Obispo les agradece, les ama y les bendice.


+ Luis Gabriel Cuara Méndez
Obispo de Veracruz

Así lo ha decretado nuestro Obispo y Pastor. Doy fe:

Pbro. Lic. Abel López Chávez
Secretario Canciller

Veracruz, Ver. 03 de marzo 2002.


Circular No. 04/02

ASUNTO: Exhortación cuaresmal

A TODOS LOS PARROCOS, SACERDOTES, RELIGIOSOS, DIACONOS PERMANENTES, RELIGIOSAS Y FIELES CRISTIANOS LAICOS DE NUESTRA DIOCESIS DE VERACRUZ. ¡GRACIA Y PAZ EN EL SEÑOR!

Que la gracia y la Misericordia divna expresada en la muerte y resurrección del Hijo de Dios, les llene en sus personas y en su ministerio.

Me permito recordar a toda la Comunidad diocesana que ha aparecido ya el Mensaje de Cuaresma de los Obispos del Estado de Veracruz y es importante que todos lo conozcamos y aceptemos la invitación a reflexionar y profundizar en el valor y significado de nuestro bautismo por el cual Dios nuestro Padre, nos ha llamado a la Santidad en su Hijo Jesucristo quien nos ha ungido con su Espíritu Santo

Teniendo muy presente que el tiempo cuaresmal y el tiempo pascual son propicios para acercarnos todos a la misericordia divina y recibir el perdón de todos nuestros pecados, para que los fieles cristianos encuentren más facilidad de acceso al Sacramento de la Reconciliación, concedo al los Sres. Párrocos facultades para absolver de pecados reservados al Obispo, específicamente del aborto. Manténgase la salvedad de que si entre los casos que se les presente alguno amerita remitirlo al Obispo por alguna razón medicinal, lo hagan con toda delicadeza pastoral.

Les recuerdo igualmente que estamos en plena Campaña a favor de la Caridad y el domingo 5° de cuaresma haremos la colecta anual de la Caridad.

Es ocasión de dar al ayuno cristiano y a las privaciones su sentido de amor a los pobres y necesitados y es también la oportunidad de aprender a compartir de lo que tenemos con los más desfavorecidos, nuestros hermanos los pobres.

Una vez más recordemos la insistencia que el Santo Padre, Juan Pablo II, nos hace en la Novo Millennio Ineunte: Si fallamos en la Caridad, todo es nada”

(42) y” La Caridad de las obras corrobora la Caridad de las palabras “. (50) Con estas palabras el Santo Padre hace eco a las enseñanzas de Jesús y sus apóstoles: “Si no tengo Caridad, nada soy, de nada me aprovecha” (1ª Cor. 13, 2-3)
Me permito recordar nuevamente que la Campaña y la colecta de la Caridad son para animar, desarrollar y sostener nuestra ‘Caritas diocesana de Veracruz”, es también para abrir espacios al desarrollo de nuestras Caritas parroquiales y para que toda la Comunidad, en su camino de conversión, aprenda que el dar esté siempre por encima del tener, y que todos nuestros bienes económicos tienen una función comunitaria. Por esto mismo, la Caridad no termina en nuestras fronteras, tenemos que compartir con Caritas Mexicana y con Caritas Internacional, organismos episcopal y pontificio, respectivamente. Ruego a todos hacer muy bien la colecta y entregarla inmediatamente para hacer las reparticiones correspondientes.

Que el Señor de la Vida que nos ha llamado en su amor a una vida Santa nos bendiga en esta cuaresma y en los días de la Pascua para caminar todos juntos por el mismo camino hacia el encuentro con nuestro Padre.

Que María, Virgen y Madre, nos introduzca en la Pascua de su Hijo.

Su hermano Obispo que les ama y les bendice de corazón.


+ Luis Gabriel Cuara Méndez
Obispo de Veracruz

Así lo ha decretado nuestro Obispo y Pastor. Doy fe:

Pbro. Lic. Abel López Chávez
Secretario Canciller


 

MENSAJE DE LOS OBISPOS DE LA REGION DEL GOLFO


Queridos hermanos:

1. Estamos en el comienzo de la Cuaresma del año 2002 y queremos invitarles a reflexionar y trabajar intensamente sobre nuestro bautismo en el transcurso de estos 40 días.

2. El bautismo es el hecho inicial con el que Dios, nuestro Padre, nos ha llamado a entrar en la vida divina y ha fundado nuestra entera vida cristiana. Por el bautismo nos ha colmado de bienes y regalos, nos ha marcado para este mundo y para siempre.

3. Bástenos recordar que por el bautismo nos ha lavado del pecado y nos ha llamado a la conversión; nos h iluminado con la luz de la fe y nos ha llenado de su gracia; nos ha dado su vida y fl)S ha hecho sus hijos, semejantes a su Hijo Jesucristo. Dios ha venido a habitar en nosotros, nos ha hecho su familia y nos ha destinado a ser su Iglesia.

4. Todo lo que sucede en el bautismo es un claro lenguaje de Dios que nos dice:
“Ustedes deben ser santos, porque yo su Dios soy Santo ( Lev. 11, 44. 19, 2. 20, 26). Todo lo que en el bautismo recibimos es la misma vida de Dios. De este modo Dios nos llama a vivir su propia vida que es la Santidad. Con toda razón San Pablo nos recuerda: “esta esta voluntad de Dios: vuestra santificación...” (1 Tes. 4,3).

5. ¿ Qué pides a la Iglesia de Dios ? Se nos pregunta y respondemos: el bautismo. Antes de recibir el agua Santa se nos pregunta también: ¿ Quiéres ser bautizado ? y respondemos: sí quiero. Nuestras respuestas: pido el bautismo y quiero el bautismo equivalen a decir: pido ser santo y quiero ser santo. La vida de santidad es dar cumplimiento al bautismo y es la vocación a la que Dios nos ha llamado.

6. El bautismo es como una puerta: por ella entramos en la vida de Dios a través del camino arduo y doloroso de la Conversión. Hay que dejar el pecado y entrar en la santidad. Es también puerta para recibir los demás sacramentos que nos harán crecer en santidad y la completarán en nosotros.

7. ¿ En qué está para nosotros la vida de santidad ? Jesucristo nuestro Señor nos ha enseñado, con su Palabra y con su propia vida, la santidad. Pedir y aceptar el bautismo es aceptar vivir la misma vida de Cristo. El nos ha enseñado que amar a Dios y amar al prójimo es la forma más perfecta de cumplir los mandamientos. (Mt. 22, 34-40) San Pablo nos repite: “el que ama ha cumplido la ley. (Rom. 13, 8) La caridad es, por tanto, ¡a ley en su plenitud “. ( Rom. 13, 10 ). Guardar los mandamientos con amor, es vivir la santidad.

8. Desde el comienzo de su vida pública Jesús nos ha enseñado como forma de vida de El y de sus discípulos las bienaventuranzas: bienaventurados los pobres los que sufren, los que lloran, los que tienen hambre y sed de ser justos, los misericordiosos, los que trabajan por la paz, los que son maldecidos y perseguidos por su nombre... Estas bienaventuranzas son el núcleo y centro de las enseñanzas de Jesús. Vivirlas es la santidad y es cumplir el bautismo.

9. Pensar a conciencia en lo que significa y nos da el bautismo nos moverá a tomarlo más en serio y a empeñarnos en vivirlo sabiendo que lo hemos recibido para ser santos, amando a Dios y al prójimo e imitando a Jesucristo. Nos ayudará también a corregir costumbres y tradiciones en las que hemos caído que nos hacen perder el sentido del bautismo y nos llevan a olvidarnos de él, aunque estemos bautizados.

10. Es importante recapacitar en que guardar los mandamientos y vivir el amor, vivir las bienaventuranzas, o ser santos, no son acciones que se quedan solamente en nosotros, todo ello repercute en la sociedad en que vivimos.

Guardar los mandamientos y amar al prójimo tiene necesariamente una fuerte implicación social. La ley más importante en una sociedad es la ley interior escrita por Dios en el corazón de los hombres; la ley más íntima y profunda que nosotros respetamos y guardamos porque estamos convencidos y no porque alguien nos la impone o nos la exige, es la ley que más contribuye al orden de una sociedad. La ley del amor de Dios, la ley de las bienaventuranzas ponen orden y equilibrio en nuestras personas y ese orden y equilibrio tendrá que repercutir en todos los que nos rodean. Por el contrario si no respetamos los mandamientos de Dios porque no le amamos ni amamos a nuestro prójimo, nos será fácil cometer cualquier mal o cualquier desorden o hasta algún lauto, sin importarnos perjudicar a los demás y romper el orden que debe haber en una sociedad.

Si todos los bautizados vivimos santamente, nuestra vida se notará y estará influyendo positivamente en la vida de la Iglesia y en la vida de toda la sociedad. Es lo que queremos decir cuando recitamos el Credo... “y creo en la comunión de los santos,” o cuando decimos: creo en la Iglesia, que es una, Santa.

11. Los hombres y mujeres santos han dejado una huella imborrable y una herencia a la humanidad y a la Iglesia. Hoy en día todavía nos conmueve su ejemplo. Muy cerca de nosotros brillan con luz inextinguible los santos mexicanos. Es particularmente conmovedor el ejemplo de los mártires recientemente canonizados que en testimonio de su fe, poniendo su confianza en Dios, ofrendaron con amor su vida. Murieron sin maldecir ni renegar, amando a Dios más que a sí mismos y amando a su prójimo. Su sangre ha fecundado nuestra tierra para que en el futuro siga floreciendo la fe y todos aspiremos a una vida santa. Igualmente podemos decir que el Beato Juan Diego, cuya pronta canonización espera todo el pueblo mexicano, nos ofrece su testimonio de haber entendido que se es bautizado para ser santo y para obedecer a Dios en la sencillez de la vida ordinaria, en el trabajo y las ocupaciones diarias hechas con una gran confianza y esperanza en Dios. Su vida santa ha de inspirar a los fieles cristianos laicos, consagrados por el bautismo y la confirmación para que comprometidos en las actividades y preocupaciones temporales, sepan santificarse en el mundo, donde les ha puesto Dios para impulsar las realidades temporales hacia Dios poniéndolas al servicio del hombre.

12. Santa María de Guadalupe, nuestra Madre y Reina, sigue siendo el modelo siempre vigente, siempre actual de Santidad. Su sola presencia en México es invitación a vivir santamente. Ella nos anima porque ha sido dócil y obediente a la Palabra de Dios y ha cumplido en todo su voluntad. Su amor nos da la seguridad de que en las pruebas y dificultades de la vida presente, las que ahora vivimos, podemos descubrir la voluntad de Dios y las oportunidades que El nos da para ser santos.

Que Santa María de Guadalupe, todos los santos mexicanos, el Beato Juan Diego y nuestro Beato Rafael Guízar, nos ayuden a vivir santamente esta Cuaresma y a
prepararnos para la Pascua de Jesús, en su muerte y resurrección.

Sus hermanos obispos les bendecimos de corazón.

+ Sergio Obeso Rivera
Arzobispo de Xalapa

+ Lorenzo Cárdenas Aregullín                             + Luis Gabriel Cuara Méndez
Obispo de Papantla                                                   Obispo de Veracruz

+ Eduardo P. Patiño Leal                                          + Hipólito Reyes Larios
Obispo de Córdoba                                                       Obispo de Orizaba
+ Guillermo Ranzáhuer González                        + Carlos Talavera Ramírez
Obispo de San Andrés Tuxtla                                 Obispo de Coatzacoalcos

+ Pbro. Felipe Osorio Merino                                  + José Guadalupe Padilla
Administrador Diocesano de Tuxpan                      Obispo Emérito de Veracruz

Veracruz, Ver 04 de marzo 2002


 

CONVOCATORIA DEL ler  SINODO DIOCESANO

Luis Gabriel Cuara Méndez, por gracia de Dios y autoridad de la Santa Sede 2°. Obipo de la Diócesis de la Vera Cruz, al pueblo de Dios que peregrina en estas tierras, salud, paz y gozo en el Espíritu Santo, don del Padre y del Hijo a su Iglesia, cuya gloria permanece para siempre.

En los albores del tercer milenio, después de haber celebrado con entusiasmo el Gran Jubileo por los 2000 años del nacimiento de nuestro Salvador Jesucristo y después de haber recorrido los 40 años de vida y de historia diocesana, nuestra Iglesia particular se encuentra en circunstancias y situación muy especiales, favorables al desarrollo de su propia vida y que podemos describir de la siguiente manera:

1. Nuestra Iglesia diocesana cree y se siente Iglesia convocada por el amor del Padre, redimida por Jesucristo, su Cabeza, y unificada por la gracia del Espíritu Santo, dador de múltiples carismas que la enriquecen con gran variedad de ministerios y servicios.

2. En el transcurso de 40 años la predicación del Evangelio la ha fecundado y la ha hecho consciente y responsable de llevar a cabo la misma labor evangelizadora al mundo de hoy ante nuevos desafíos, problemas y necesidades. La visita de S.S. Juan Pablo II a esta dudad el 7 de mayo de 1990, ha contribuido a que nuestra diócesis haya madurado y haya alcanzado el entusiasmo espiritual necesario para responsabilizarse de la nueva Evangelización de sus propias tierras.

3. Al interior de nuestra mima Iglesia diocesana, en sus diferentes sectores, se advierten anhelos y deseos cada vez más conscientes de vivir y expresar la unidad y la Comunión que Cristo quiere para su Iglesia. Deseamos y luchamos por una pastoral orgánica y de Comunión que nos unifique y haga aparecer nuestra iglesia como Sacramento de unidad y salvación. Queremos unidad, Comunión y organicidad entre los diferentes grupos y movimientos al interior de nuestra Comunidad. Todos queremos trabajar en unidad y romper tantas formas de separación, aislamiento y división. Todos somos la mima Iglesia.
4. Entre nosotros constatamos también el deseo creciente y la disponibilidad a alcanzar mejores formas de participación y de responsabilidad en el desarrollo de nuestra vida eclesial. Los organismos y estructuras instituidos para este fin se han venido consolidando. Podemos afirmar que ya existe en nuestra Diócesis la red de canales y cauces que favorecen la participación y la corresponsabilidad eclesial, y que hacen visible la unidad de Comunión de nuestra Diócesis.

5. Por otra parte también registramos rasgos y vacíos en nuestra vida eclesial. La rápida y violenta multiplicación de los problemas nos enfrenta a desafíos graves, Ineludibles, decisivos e Inaplazables. Es preciso encontrar en la fe medidas y respuestas evangélicas que iluminen y siembren el respeto, la justicia, la verdad, el orden y la libertad para que podamos disfrutar en paz nuestros d& y logremos un progreso verdaderamente humano, al alcance de todos y de cada uno. Queremos lograr un sano equilibrio en la búsqueda de los valores trascendentes y eternos y los va/ores de este mundo temporal y transitorio.

Por tal motivo, después de haber meditado todos estos factores, después de haber pedido el auxilio divino y después de haber oído a diferentes sectores y grupos sobre todo a aquellos organismos del gobierno pastoral de la Diócesis con los que trabajamos más de cerca y en Comunión, queriendo interpretar la voluntad de Dios para esta Diócesis de la Vera Cruz, con la autoridad apostólica recibida de Jesucristo, desde la Comunión con el Sucesor de Pedro, hoy 19 de marzo del 2002, aniversario 39 de la fundación de nuestra Diócesis, convoco a toda la Diócesis a celebrar nuestro Primer Sínodo Diocesano como un acto de obediencia a Dios y de responsabilidad eclesial ante esta obra de salvación.

Declaro igualmente que, desde hoy, nuestra Diócesis se encuentra en estado y en camino de Sínodo, hasta el día en que se da usure, por haberlo terminado o por algún otro motivo.

Dedicaremos con la gracia del Espíritu Santo, lo que falta de este año hasta el próximo 19 de marzo, a una intensa preparación, esperando que después del 19 de marzo del 2003 podamos celebrar las Asambleas Sinodales necesarias al correcto y suficiente tratamiento de los Asuntos Sinodales.

Ruego a todos los miembros de esta Iglesia diocesana intensificar en este tiempo nuestra oración por el Sínodo y multiplicar sus momentos. Abramos con confianza y generosidad nuestros corazones a la conversión y al cambio. Por el Sínodo, el Espíritu Santo nos conducirá por nuevos caminos de evangelización, de transformación y de cambio ante los desafíos de nuestra vida eclesial y de nuestra vida social. Entremos con disposición a los cambios que serán en varias dimensiones.
Celebrar un Sínodo, es una grande obra, es una magna empresa. No podemos fiarnos de nuestras fuerzas y capacidades. En todo momento debemos encontrar la voluntad de Dios y acudir a su auxilio.

Ante la realización de nuestro primer Sínodo diocesano imploro la gracia de la Misericordia de nuestro Padre Dios que nos dará la capacidad de celebrarlo en una total fidelidad a sus designios de salvación. Imploro el poder salvador de la Verdadera Cruz de nuestro Señor Jesucristo, que ha muerto y que ha resucitado del Sepulcro, e imploro también el poder santificador del Espíritu Santo que guía siempre a la Iglesia, la unifica y la convierte en trono de verdad y de sabiduría.

Imploro también la intercesión de María, Virgen y Madre Asunta al cielo en cuerpo y alma, Madre nuestra de Guadalupe, peregrina en nuestra tierra que nos acompaña en nuestro caminar como Iglesia peregrina. Imploro también la intercesión del Patriarca San José custodio y padre providente de la familia del Hijo de Dios. Su patrocinio permanente nos sostenga y su fiesta de hoy sea un impulso a nuestro caminar eclesial. Que el Beato Rafael Guízar y Valencia, misionero y evangelizador de estas tierras interceda también por nuestra Iglesia diocesana para que sea fiel al Evangelio.  AMEN

***La Diócesis de la Vera Cruz Camina con Cristo en Comunión al Padre. ***

 

+ Luis Gabriel Cuara Méndez
Obispo de Veracruz
Así lo ha decretado nuestro Obispo y Pastor. Doy Fe.

Pbro. Lic. Abel López
Secretario Canciller

Dado en la Cd. De la Vera Cruz el .19 de marzo 2002

 

CIRCULAR No. 5/02

ASUNTO: Obolo de San Pedro

A TODOS LOS PARROCOS, PRESBITEROS, RELIGIOSOS, RELIGIOSAS, DIACONOS PERMANENTES, Y FIELES CRISTIANOS LAICOS DE NUESTRA DIOCESTS DE VERACRUZ. QUE DIOS PADRE RICO EN MISERICORDIA, LES MANIFIESTE SIEMPRE SU AMOR Y LES COLME DE TODA GRACIA Y BENDICION.

Nuevamente se presenta a la Comunidad Diocesana la oportunidad de unirse al Santo Padre Juan Pablo II, en el ejercicio de la caridad cristiana, al celebrar la festividad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo. Cada año en esta festividad el Santo Padre se acoge al afecto y generosidad del pueblo católico tan amado por El y nos invita a colaborar en las obras de caridad que realiza en nombre de la Iglesia de Jesucristo.

La Santa Sede, en especial el Santo Padre, tiene muchas necesidades económicas que requieren del apoyo solidario de las Iglesias particulares, por eso les exhorto a que ustedes inviten al pueblo de Dios, a contribuir generosamente en la colecta del Obolo de San Pedro, el domingo 30 de junio. Les ruego que envíen, en breve, la colecta íntegra al Padre Felipe de Jesús Enríquez Castillejos, Ecónomo Diocesano, para que ésta sea enviada lo más pronto posible a la Santa Sede.

Agradezco profundamente la colaboración de cada uno de Ustedes y ruego al Señor recompense abundantemente su generosidad.

Les ama y les bendice:


+ Luis Gabriel Cuara Méndez
Obispo de Veracruz

Así lo ha decretado nuestro Obispo y Pastor. Doy fe:

Pbro. Lic. Víctor Manuel  Díaz Mendoza
Secretario Canciller

Cd. de la Vera Cruz 20 de junio del año del Señor 2002

 

CONVOCATORIA A LA SEGUNDA ASAMBLEA DIOCESANA DE PASTORAL

A LOS PRESBITEROS, RELIGIOSOS, RELIGIOSAS, DIACONOS PERMANENTES Y CRISTIANOS FIELES LAICOS DE NUESTRA AMADA DIOCESIS DE VERACRUZ,

“Que consagrados por Cristo Jesús han sido llamados a ser pueblo de Dios en unión con todos los que invocan en cualquier lugar el nombre de Jesucristo, que es el Señor de ellos y de nosotros, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y de Jesucristo el Señor” (1ª  Cor1,2b ss)

En Comunión con el Obispo de Roma nuestro Padre común que en vísperas de recibir el nuevo milenio nos impulsaba a celebrarlo con una pastoral orgánica y planificada, para dar una respuesta al mandato evangélico de Cristo “ Id por todo el mundo y predicad el Evangelio” (Mc. 16,15); y en su carta apostólica Novo Míllennio Ineunte en el número 15 nos exhorta a seguir adelante confiando en la palabra de Cristo: “Duc In Altum”. Quien pone su mano en el arado y vuelve su vista atrás no sirve para el reino de Dios (Lc. 9,62). En la causa del reino no hay tiempo para mirar hacia atrás y menos para dejarse llevar por la pereza. Es mucho lo que nos espera y por eso tenemos que emprender una eficaz programación pastoral posjubilar.

Nuestra Diócesis ha venido realizando un proceso de Evangelización desde hace 39 años por la acción del Espíritu del Señor, y por la misma Gracia, hemos convocado el pasado 19 de marzo a nuestro primer Sínodo Diocesano para celebrar los 40 años de peregrinar, como pueblo del Señor, y comunicar a los hombres el gozo del Evangelio en esta porción de la Iglesia.

Nuestra experiencia ha sido grata, todos necesitamos una verdadera conversión pastoral, hemos acrecentado la Comunión por medio de nuestras reuniones de trabajo: en Consejo Presbiteral, en Consejos y Asambleas Parroquiales, en Decanatos y Asambleas de los mismos, en nuestras Reuniones Eclesiales y en la misma Vicaría de Pastoral que ha venido coordinando la tarea con espíritu eclesial para continuar esta obra del Señor. Es por ello que: CONVOCO A LA SEGUNDA ASAMBLEA DIOCESANA DE PASTORAL, QUE HA DE CELEBRARSE LOS DIAS 5 Y 6 DE JULIO DEL PRESENTE AÑO EN LAS INSTALACIONES DE LA CASA DE LA IGLESIA DE ESTA CIUDAD EPISCOPAL DE VERACRUZ.

Esta Convocatoria por ser eclesial, es válida para todos los Presbíteros de nuestra Diócesis, para los Diáconos Permanentes y transitorios, para los Religiosos y Religiosas, Seminaristas, Consejos Diocesanos y para todos los Cristianos fieles laicos que han de representar a sus respectivas Parroquias, grupos y movimientos.

Nuestro objetivo de Asamblea será: ANALIZAR LOS DATOS DE NUESTRA REALIDAD DIOCESANA E INTERPRETARLOS A LA LUZ DEL VATICANO II, PARA PROPONER LOS POSIBLES TEMAS DEL SINODO.

Será un evento Eclesial donde la acción del Espíritu Santo nos llevará a impulsar nuestra misión en corresponsabilidad; serán días de oración, reflexión, estudio y convivencia donde los representantes de todos los niveles pastorales actuaremos a favor de la Pastoral Diocesana, confiados en la palabra del Señor: “Donde dos o más se reúnan en mi nombre, ahí estaré yo”.

Los señores Párrocos se harán cargo de la cuota por participación de sus respectivas Parroquias, elegirán de los miembros del Consejo Parroquial, tres, de preferencia quienes han asistido a las distintas reuniones que hemos tenido dentro de la preparación a nuestro primer Sínodo Diocesano; los Consejos Diocesanos, grupos y movimientos, elegirán de igual manera, dos que los representen.

Reitero una vez más, nuestra Asamblea será el próximo 5 y 6 de julio, iniciando a las 10 hrs. del primer día y terminando el sábado por la tarde. Invito a todos a trabajar con responsabilidad y puntualidad, según el horario, aprovechando el tiempo al máximo.

Bajo la protección de María de la Asunción y el Patriarca San José encomiendo a Dios nuestra tarea diocesana, que sea para mayor gloria de Dios y edificación de su Iglesia.

Aprovecho esta ocasión para manifestarme su hermano en Cristo, y bendecirles de corazón.


+Luis Gabriel Cuara Méndez
II Obispo de Veracruz

Doy fe:

Pbro. Lic. Víctor Manuel  Díaz Mendoza
Secretario Canciller


Dado en la Sede Episcopal de la Vera Cruz a los 29 días del mes de junio del año del Señor 2002, solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo.

 

CIRCULAR No. 6/02

ASUNTO: Reunión de Presbiterio

A LOS PRESBITEROS DE NUESTRA DIOCESIS DE VERACRUZ, GRACIA Y PAZ EN EL SEÑOR.

Los Presbíteros, constituidos por la ordenación en el orden de Presbiterado, se unen todos entre sí por íntima fraternidad sacramental; pero especialmente en la Diócesis, a cuyo servicio se consagran bajo el propio Obispo, forman un solo Presbiterio” (PO.8).

Estas palabras del Decreto Presbyterorum Ordinis del Concilio Vaticano II que tengo mucho gusto en recordar para darles cumplimiento, ya que por las presentes letras los convoco a reunirnos el próximo lunes 8 de julio en las instalaciones de la Casa de la Iglesia, desde las nueve de la mañana, terminando con la comida. Será un día de oración, de estudio y de diálogo fraterno, donde revisaremos nuestro caminar como Presbiterio al servicio de nuestra Iglesia particular.

Invoquemos el Espíritu del Señor para que nuestra reunión sea un cenáculo en el que presididos por María de la Asunción y San José, busquemos la edificación de nuestra amada Diócesis de la Vera Cruz.

Aprovecho la ocasión para bendecirles como su hermano y Obispo.


+ Luis Gabriel Cuara Méndez
Obispo de Veracruz

Así lo ha decretado nuestro Obispo y Pastor. Doy fe:

Pbro. Lic. Víctor Manuel  Díaz Mendoza
Secretario Canciller

Dado en la Sede Episcopal de la Cd. De la Vera Cruz a los 29 días del mes de junio del año del Señor 2002, solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo

 

Cd. de la Vera Cruz 08/Julio/02

CIRCULAR  No. 7

ASUNTO: Agradecimiento por el diezmo

A TODO EL PUEBLO DE DIOS QUE PEREGRINA EN LA DIÓCESIS DE LA VERA CRUZ, SALUD, PAZ Y GOZO EN CRISTO JESÚS, ENVIADO DEL PADRE PARA DERRAMAR EL DON DEL ESPÍRITU SANTO.

El pasado 5 de mayo celebramos la tómbola que, con motivo de la Campaña pro-diezmo, se organizó en la Diócesis. En dicha tómbola resultaron agraciados:

* ler. Lugar Carro - Parroquia de la Gran Madre de Dios con el no. 81896
* 2°. Lugar: Computadora - Yolanda Castro (casas Tamsa ) con el no. 89202
* 3°. Lugar: Refrigerador - José Luis Aguirre (Tierra Blanca ) con el no. 22283
Fue grande el empeño y el interés que se despertó en toda la Diócesis, se ha crecido en la conciencia de pertenecer a esta Diócesis de la Vera Cruz y a la responsabilidad de ayudarla, además de haber recordado que el diezmo es un mandato de Dios y un Mandamiento de la Iglesia.

Por estas letras quiero agradecer a toda la Diócesis, Párrocos y Sacerdotes, Colegios, Agentes y Grupos laicales, su trabajo para colocar por todos lados los boletos del diezmo, Dios les ha de bendecir seguramente. Agradezco igualmente a todas las Comunidades su generosidad y participación.

Gracias a Dios dador de todos los bienes y al esfuerzo de todos, pudimos lograr : $2 800 000.00 aproximadamente. De ahí descontamos el costo de los premios y gastos que fueron de: $ 200 000.00

Restando esta cantidad, quedan: $ 2 600 000.00

Este dinero como se ha dicho, es para sostener los variados gastos de la Diócesis; Como acciones prioritarias tenemos en primer lugar los gastos de evangelización. Hemos pedido a cada comisión de Pastoral: Pastoral Profética, Pastoral Litúrgica y Pastoral Social, Pastoral Familiar, Pastoral Juvenil, Pastoral Vocacional y Consejo de Laicos que presenten su presupuesto anual de gastos para apoyarlos lo más posible. Otra cantidad dedicaremos para la formación permanente del Clero y apoyo a su seguridad social. Un millón será destinado para la construcción de la barda del terreno del Seminario que es tan necesaria. Otra cantidad será para completar los gastos del Seminario. Tendremos también la oportunidad de ser más solidarios con la Conferencia del Episcopado Mexicano apoyando sus compromisos económicos.

Por los logros alcanzados y las nuevas posibilidades que se abren a nuestra Diócesis, con el donativo del diezmo, demos gracias a Dios que todo nos lo da generosamente y dispongámonos a colaborar, igual o mejor, con la próxima Campaña del diezmo del 2002-2003. Tengamos muy presentes las palabras del Señor: “Dios bendice al que da con alegría y” tiene más alegría el que da que el que recibe”.

Que el Señor esté con todos Ustedes y les bendiga siempre. Su hermano y Obispo.


+ Luis Gabriel Cuara Méndez
Obispo de Veracruz

Así lo ha decretado nuestro Obispo y Pastor. Doy fe:

Pbro. Lic. Víctor Manuel  Díaz Mendoza
Secretario Canciller

 

CIRCULAR No. 8

ASUNTO: Día del Migrante

A TODO EL PUEBLO DE DIOS QUE PEREGRINA EN LA DIOCESIS DE LA VERACRUZ, PAZ Y GOZO EN CRISTO EL SEÑOR.

“ Migración y Diálogo Interreligioso “ es el tema propuesto para la Jornada Mundial del emigrante y el refugiado, que se celebrará el próximo 01 de septiembre del presente año. Quiero expresar algunas enseñanzas que el Santo Padre Juan Pablo II nos presenta en su mensaje, con motivo de esta Jornada Mundial.

Existen cerca de “Ciento cincuenta millones de inmigrantes esparcidos en distintas partes de la tierra”. Este hecho obliga a la sociedad y comunidad cristiana, a reflexionar para responder adecuadamente a los desafíos emergentes en un mundo donde están llamados a convivir hombres y mujeres de culturas y religiones diversas. Por lo que es indispensable que caigan las barreras de la desconfianza, de los prejuicios y de los medios que por desgracia aún no desaparecen. Para ello existen los gestos diarios realizados con sencillez y constancia, capaces de producir un auténtico cambio en la relación interpersonal, así como una aceptación de apertura y diálogo con representantes de otras religiones.

El diálogo no siempre es fácil. Pero para los cristianos, su búsqueda paciente y confiada constituye un esfuerzo que hay que realizar siempre. Contando con la gracia del Señor, que ilumina las mentes y los corazones, permanecen abiertos y acogen a los que profesan otras religiones. Sin dejar cíe practicar con convicción su fe, buscan el diálogo también con los no cristianos. Sin embargo saben bien que para dialogar de modo auténtico con los demás es indispensable un claro testimonio de la propia fe.

La Parroquia representa el espacio en el que puede llevarse a cabo una verdadera pedagogía del encuentro con las personas de convicciones religiosas y culturas diferentes. En sus diversas articulaciones, la comunidad parroquial puede convertirse en lugar de acogida, donde se realiza el intercambio de experiencias y dones, y esto no podrá por menos de favorecer una convivencia serena, previniendo el peligro de tensiones con los inmigrantes que profesan otras creencias religiosas.
El cristiano, dejándose guiar por el amor a su divino Maestro, que con su muerte en la cruz redimió a todos los hombres, abre también sus brazos y su corazón a todos. Debe animarlo la cultura del respeto y la solidaridad, especialmente cuando se encuentra en ambientes multiculturales y multireligiosos.

Cada día, en muchas partes del mundo, emigrantes, refugiados y desplazados se dirigen a Parroquias y organizaciones católicas, buscando apoyo, y son acogidos sin tener en cuenta su pertenencia cultural y religiosa. El servicio de la caridad, que los cristianos siempre están llamados a realizar, no puede limitarse a la mera distribución de ayuda humanitaria.

De este modo se crean nuevas situaciones pastorales, que la Comunidad Eclesial no puede menos de tener en cuenta. Corresponderá a sus miembros buscar ocasiones oportunas para compartir con quienes son acogidos, el don de la Revelación del Dios amor, “que tanto amó al mundo, que dio a su Hijo único “. Junto con el pan material, es indispensable no descuidar el ofrecimiento del don de la fe, especialmente a través del propio testimonio existencial y siempre con gran respeto a todos. La acogida y la apertura recíproca permiten conocerse mejor y descubrir que las diversas tradiciones religiosas contienen a menudo valiosas semillas de verdad. El diálogo que resulta de ello puede enriquecer a cualquier espíritu abierto a la verdad y al bien.

El diálogo no debe esconder el don de la fe, sino exaltarlo, ya que es el mayor tesoro que poseemos.

En nuestra Diócesis la realidad de los migrantes y emigrantes, es un desafío para la pastoral, necesitamos crecer y ser conscientes porque Veracruz en los últimos años exporta también migrantes y es un lugar por el que transitan tanto conciudadanos como hermanos de los países vecinos y ello nos compromete, ya que no podemos frenar ni motivar esta situación, sino que nuestro deber es atender al hermano necesitado, sea en el aspecto material como espiritual.

Son personas que han sido golpeadas, lastimadas y ante ellas, como el buen samaritano no podemos pasar de largo. La casa Emaús, es un lugar de encuentro para hacer realidad lo que el Papa nos pide en su mensaje, lo cual no excluye otras iniciativas que cada Parroquia puede hacer en comunión con la programación diocesana de la Pastoral de la Movilidad Humana.

La cuota por sacerdote será de: $ 500.00 por los días 2, 5, y 6 La cuota por parroquia será de: $ 500.00 por los días 3 y4

Exhorto a todos los que se dispongan a participar activa y conscientemente buscando la gloria de Dios y la edificación de la Iglesia en esta porción a nosotros encomendada.

Que el espíritu del Señor nos mueva para que guiados por su Palabra alcancemos la plenitud de la vida espiritual: La santidad de vida que Dios quiere para la Iglesia.

Con la esperanza de saludarnos, convivir y reflexionar como pueblo de Dios en nuestra próxima semana de estudio, les recuerdo que es obligatoria la participación de quienes son convocados.

Les bendice de corazón su Obispo y hermano:


+ Luis Gabriel Cuara Méndez
Obispo de Veracruz

Doy fe:

Pbro. Lic. Víctor Manuel  Díaz Mendoza
Secretario Canciller

Dado en la Sede Episcopal de la Vera Cruz a los 21 días del mes de agosto del Año del Señor 2002.


CIRCULAR No. 9

ASUNTO: Semana de Estudio y Reflexión

A LOS PRESBITEROS, DIA CONOS PERMANENTES, RELIGIOSOS, RELIGIOSAS Y FIELES CRISTIANOS LAICOS. GRACIA Y PAZ EN EL SEÑOR JESUS.

La comunión eclesial es don de Dios y tarea de los creyentes y de modo especial del Ministerio ordenado ya  que nuestro ”Ministerio tiene una radical forma comunitaria y puede ser ejercido sólo corno una tarea colectiva, que debemos realizar en comunión con el Obispo, el Presbiterio y los fieles Laicos “, palabras de la Exhortación Apostólica Pastores Dabo Vobis en el no. 77 que tengo mucho gusto en recordar a todos los miembros de la Diócesis, pues está cerca nuestra próxima semana de estudio ( del 02 al 06 de septiembre). Semana que está enmarcada en el caminar Sinodal y qué mejor que estas palabras del Papa Juan Pablo II para comprometernos ms en el proceso pastoral que venimos realizando.
La Vicaría de Pastoral y la Comisión del Clero coordinarán las actividades que tendremos todos los Presbíteros, con la participación de tres laicos de cada Consejo Parroquial o diocesano.  De igual modo los responsables diocesanos de algún movimiento, o de las pastorales específicas. Juntamente representantes de los religiosos y de las familias religiosas.

La semana de estudio estará organizada de la siguiente manera:

DIA 2 
9:00 hrs. SOLO PRESBITEROS.
TEMA:  EXHORTACION APOSTOLICA: PASTORES DABO VOBIS

DIA 3 y 4
9:00 hrs. PRESBITEROS, RELIGIOSOS, RELIGIOSAS Y LAICOS
TEMA: DOCUMENTOS: MEDELLÍN, PUEBLA, STO. DOMINGO, IGLESIA EN AMÉRICA Y CARTA PASTORAL DE LOS OBISPOS DE MÉXICO

DIA 5 y6
9:30 Hrs. PRESBITEROS
TEMA: SAGRADA ESCRITURA


La cuota por sacerdote será de: $ 500.00 por los días 2, 5, y 6
La cuota por parroquia será de: $ 500.00 por tos días 3 y4

Exhorto a todos a que se dispongan a participar activa y conscientemente buscando la gloria de Dios y la edificación de la Iglesia en esta porción a nosotros encomendada.

Que el espíritu del Señor nos mueva para que guiados por su Palabra alcancemos la plenitud de la vida espiritual: la santidad de vida que Dios quiere para la Iglesia.

Con la esperanza de saludarnos, convivir y reflexionar corno pueblo de Dios en nuestra próxima semana de estudio, les recuerdo que es obligatoria la participación de quienes son convocados.

Les bendice de corazón su Obispo y hermano:


+ Luis Gabriel Cuara Méndez
Obispo de Veracruz

Doy fe:

Pbro. Lic. Víctor Manuel  Díaz Mendoza
Secretario Canciller

Dado en la Sede Episcopal de la Vera Cruz a los 21 días del mes de agosto del año del Señor 2002.

 

Cd. de la Vera Cruz, 27 de septiembre 2002

CIRCULAR No. 10

ASUNTO: Campaña de Solidaridad.

“Porque tuve hambre y me disteis de comer”

AL PUEBLO DE DIOS QUE ESTA EN TIERRAS DE LA VERA CRUZ SALUD, GOZO Y PAZ EN EL ESPIRITU SANTO.

El Episcopado Mexicano en cumplimiento de su responsabilidad, ha instituido a partir de este año 2002, la Campaña de la solidaridad que dará comienzo con la fiesta de San Francisco de Asís el 4 de octubre para terminar con la fiesta de Cristo Rey el 24 de noviembre.

La Campaña de este año tiene como tema: “La nutrición infantil“. Su finalidad más que ser una colecta económica, pretende conscientizar y motivar a la sociedad para que, entre nosotros, sea más real y visible la Solidaridad con todos y podamos brindar respuesta a una necesidad tan concreta como es el hambre de los niños.

Exhorto vehementemente a todos los Párrocos y Presbíteros, al igual que a todas las Comunidades parroquiales y religiosas a unirse de corazón a esta Campaña.
Contaremos con un material de apoyo que se les está haciendo llegar por los conductos ordinarios a través de la Pastoral Social. Les ruego utilizar oportunamente y con responsabilidad dicho material que incluye, entre otros, un cuaderno guía con temas d reflexión, un díptico, un cartel y un video. Sería muy lamentable que este material se quedara sin usar, simplemente amontonado después de que ha costado tanto esfuerzo y trabajo a la Conferencia del Episcopado Mexicano y a las Comisiones encargadas de elaborarlos y difundirlos.

Emprendamos esta Campaña con espíritu solidario y sinodal animados y entusiasmados por la palabra de Jesús: “lo que hagamos por un niño lo hacemos a Jesús.

Aprovecho también para decirles que el Episcopado Mexicano, pide que se haga una colecta a favor de los damnificados en todas las Diócesis del país. Por tanto la colecta de solidaridad con nuestros hermanos los damnificados se hará en todas las Parroquias de nuestra Diócesis el primer domingo de octubre. Pido de favor que la colecta de todas las misas de ese día se hagan con esta finalidad y que lo reunido se entregue cuanto antes a Caritas Diocesana de Veracruz para que por su medio se haga llegar a los destinatarios. Este es un caso de emergencia y urge nuestra solidaridad. Se les pide que hagan llegar aquel tipo de víveres que puedan ser enviados a los lugares más afectados.

Que el Señor rico en misericordia nos bendiga con María su Madre y San José.

Les ama de corazón su Obispo y hermano:


+ Luis Gabriel Cuara Méndez
Obispo de Veracruz

Doy fe:

Pbro. Lic. Víctor Manuel  Díaz Mendoza
Secretario Canciller


 

Cd. de la Vera Cruz, 07 de octubre 2002

CIRCULAR No. 11

ASUNTO: Jornada Mundial de las Misiones

A LOS PRESBITEROS, RELIGIOSOS Y RELIGIOSAS, DIACONOS PERMANENTES Y FIELES CRISTIANOS LAICOS DE NUESTRA AMADA DIOCESIS DE LA VERA CRUZ. GRACIA Y PAZ.

Ya es tradición en nuestra liturgia que el tercer domingo del mes de octubre se celebre la Jornada Mundial de las Misiones, que siempre va acompañada del mensaje del Santo Padre, en este año 2002 el tema es: “La misión es anuncio de perdón” llene que hacernos más conscientes de nuestra responsabilidad de ser Iglesia-Misión, he aquí algunas líneas del mensaje:

“La iglesia tiene el encargo del anuncio del amor de la misericordia y del perdón de Dios, revelados a los hombres mediante la vida, la muerte y resurrección de Jesucristo, y al inicio del tercer milenio cristiano se impone con mayor urgencia el deber de la misión, ya que el número de los que aún no conocen a Cristo ni forman parte de la Iglesia aumenta constantemente, más aún, desde el final del concilio, casi se ha duplicado, y sólo el amor de Dios, capaz de hermanar a los hombres de cada raza y cultura, podrá hacer desaparecer las dolorosas divisiones, los contrastes ideológicos, las desigualdades económicas y los violentos atropellos que oprimen todavía a ¡a humanidad En la cruz Dios nos ha revelado todo su amor, la cruz es clave que revela la voluntad de Dios de compartir con los hombres su vida, su amor y su santidad. El camino real de la misión es el diálogo sincero, diálogo que esta profundamente ligado a la voluntad del perdón porque quien perdona abre el corazón a los demás y se hace capaz de amar de comprender al hermano y de entrar en sintonía con él”

Aprovechemos esta jornada y el mensaje que nos da el Santo Padre Juan Pablo II para animar la misión evangelizadora en nuestra Diócesis; impulsemos nuestro caminar hacia el Sínodo uniéndonos con las Obras Misioneras de la Iglesia en el mundo.

Una forma de concretizar el mensaje del Santo Padre, es hacer oración por la evangelización de lo pueblos, ofreciendo nuestro sacrificio por los misioneros, así como nuestra ayuda económica, con la colecta de este día (20 de Octubre) que será destinada para las obras misioneras. Les pido que dicha colecta sea entregada en el obispado al Ecónomo Diocesano P. Felipe de Jesús Enríquez Castillejos.

Concluyo con las palabras del Santo Padre:

“Maria Santísima reina de las misiones, sea ella quien nos acompañe en nuestro camino de descubrimiento de anuncio y testimonio del amor de Dios que perdona y dona la paz al hombre”

Les bendice su hermano y Obispo.


+ Luis Gabriel Cuara Méndez
Obispo de Veracruz

Doy fe:

Pbro. Lic. Víctor Manuel  Díaz Mendoza
Secretario Canciller


 

Cd. de la Vera Cruz, 1 de noviembre 2002

CIRCULAR No. 12

ASUNTO: Diezmo 2002-2003

A LA IGLESIA DE DIOS QUE PEREGRINA EN TIERRAS DE LA VERA CRUZ. QUE EL DIOS DE LA MISERICORDIA QUE NOS AMA SIN MEDIDA Y NO CESA DE BENDECIRNOS EN SU HIJO JESUCRISTO, ESTE SIEMPRE CON USTEDES,

Nos encontramos nuevamente frente a la Campaña pro-diezmo 2002-2003, y al emprender este trabajo bien vale la pena dejarnos iluminar por la Palabra de Dios.

Leamos pues con espíritu filial de obediencia y lealtad Edo. 35,7-10 que dice así: “Glorifica al Señor con generosidad, y no escatimes las primicias que ofreces. Siempre que ofrezcas algo, hado con semblante alegre, y pasa los diezmos de buena gana. Da al Altísimo según te dio El a ti, con generosidad, según tus posibilidades. Porque el Señor sabe retribuir, y te devolverá siete veces más.”

Esta enseñanza de la Palabra de Dios nos ayuda a entender en primer lugar que dar el diezmo es una forma de corresponder y agradecer los bienes que Dios nos da incesantemente. Es reconocer que Dios es el dador y el Creador de todos los bienes que podemos tener.

Dar el diezmo es propio del pueblo de Dios. Nos ayuda a definirnos y a reconocernos como miembros del pueblo de Dios. Ya en nuestro caso, damos el diezmo como hijos de la Iglesia católica para sostener y apoyar a la Iglesia en los gastos que implican el cumplimiento de la gran misión que Cristo le confió: la Evangelización de todos los pueblos.

Dar el diezmo es colaborar a la obra evangelizadora de la Iglesia, es evangelizar con ella. Es también apoyar las obras de caridad que la Iglesia realiza en nombre de Cristo y de todos sus hijos, y que la presentan al mundo como signo del amor de Dios,
Dar el diezmo es por tanto, un signo de solidaridad cristiana. Es romper nuestro egoísmo, nuestros apegos y nuestras desconfianzas para confiar más en Dios y en las obras que El realiza con nuestros pequeños aportes.

Mucho más podríamos abundar en interpretar el sentido del diezmo; por hoy dejémonos convencer y animar por la Palabra de Dios que nos llama a la generosidad.

La Campaña del diezmo en nuestra Diócesis, desde el año pasado, ha terminado con una tómbola en la que se sortearon algunos premios. Este año se hará en forma parecida el día 25 de enero 2003 fiesta de la conversión de San Pablo, teniendo la oportunidad de ganar:

• Un automóvil Ford Fiesta 2002
* Un automóvil Chevy Pop 2002
• Una Computadora Compac
• Un refrigerador
• 40 obsequios adicionales

Les invito a todos a participar, sabiendo que la situación económica es difícil en todas partes. El diezmo diocesano se da una vez al año. Les pido que hagamos un esfuerzo por participar generosamente.

Les saluda y les bendice de corazón:


+ Luis Gabriel Cuara Méndez
Obispo de Veracruz

Doy fe:

Pbro. Lic. Víctor Manuel  Díaz Mendoza
Secretario Canciller

 

Cd. de la Vera Cruz, 07 de noviembre 2002

CIRCULAR No. 13

ASUNTO: Noviembre, mes de la Santidad

LUIS GABRIEL CUARA MENDEZ, POR GRACIA DE DIOS Y AUTORIDAD DE LA SANTA SEDE, II OBISPO DE VERACRUZ, A LA IGLESIA DE DIOS QUE PEREGRINA EN TIERRAS DE LA VERA CRUZ, GRACIA Y PAZ DE PARTE  DE DIOS NUESTRO PADRE Y DE SU HIJO JESUCRISTO.

Sean perfectos como es perfecto el Padre Celestial (Mt. 5,48) palabras de Jesús expresadas en el sermón de la montaña invitando a los discípulos a vivir su mensaje, a alcanzar la Santidad que como nos ha indicado el Santo Padre “la Santidad es más que nunca una urgencia Pastoral (NMI 30), la Santidad es la vocación universal de todos los bautizados, es la realidad de unión y Comunión profunda, personal y permanente del cristiano con el Dios Trino. Es el anhelo profundo del hombre de vivir la vida en plenitud,, es proclamar que la Iglesia es santa “confesar a la Iglesia como santa, significa mostrar su rostro de esposa de Cristo, por la cual El se entregó precisamente para santificarla cf. Ef. S,25-2S”(NMI 30).

En este mes de noviembre dedicado a la Santidad, la Comisión Episcopal para promover la Santidad nos propone dar gracias a Dios, por habernos dado Santas en nuestra Patria que están en los altares y también por las personas que han vivido santamente sin llegar a ser beatificadas o canonizadas. Nos invita a ser santos seguidores de Cristo y de Santa María de Guadalupe, para lograr que en nuestra nación continúe la Iglesia Católica poniendo signos personales de Santidad en el tercer milenio y para siempre.

En nuestra Diócesis la Jornada de la Santidad se llevará a cabo el próximo domingo 17 del presente por lo que exhorto a los Sres. Presbíteros a que organicen y apoyen las iniciativas que la Pastoral Juvenil ha programado, al mismo tiempo que consideren el IDEARIO DE SANTIDAD SACERDOTAL que la Comisión Episcopal nos ha proporcionado.

Preocupémonos todos por responder a la gracia del que es TRES VECES SANTO y que nos ha llamado a ser Santos como El.

Les ama y bendice de corazón su hermano y Obispo:

+ Luis Gabriel Cuara Méndez
Obispo de Veracruz

Doy fe:

Pbro. Lic. Víctor Manuel  Díaz Mendoza
Secretario Canciller

 


Cd. de la Vera Cruz, Diciembre 2002

Respetable Sr. Presidente Municipal:

Le saludo respetuosamente y me permito hacer/e llegar 2 documentos que de algo le han de servir.
En 1 ° lugar las conclusiones del Episcopado Mejicano reunidos en Asamblea la semana del 11 al 15 de noviembre 2002, en el Lago de Guadalupe Cuautitlán Izcalli, Edo de Méx. cuyo tema fue “CONOCIMIENTO Y SENSIBILIZAClON SOBRE EL FENOMENO DE LA MIGRACION’

En 2°. lugar pongo en sus manos el Mensaje Navideño de los Obispos de la Región Pastoral del Golfo, o sea de las Diócesis del Edo. de Veracruz.

Agradezco profundamente sus atenciones y le ruego hacer extensivos estos mensajes a sus colaboradores.

Una vez ms le expreso mi alta estima de su persona y de su cargo. Que Dios le bendiga a Usted, a su familia y sus colaboradores.

+Luis Gabriel Cuara Méndez
II Obispo de Veracruz


MENSAJE AL PUEBLO DE MEXICO Y A LOS HERMANOS MIGRANTES Y RESIDENTES EN EL EXTRANJERO

Perseveren en el amor fraterno. No descuiden la hospitalidad al practicarla, algunos hospedaron ángeles sin saberlo. (lIb. 13,1-2)

Cuando era forastero me acogieron. (Mt  25,36)

INTRODUCCIÓN.

1. Los Obispos de México reunidos en Asamblea Plenaria enviamos nuestro saludo al pueblo mexicano y a los millones de hermanos migrantes y residentes en los Estados Unidos de América. Dirigimos también nuestra palabra respetuosa a las autoridades de ambos países que comparten con nosotros la preocupación por el fenómeno migratorio.

2. Hemos dedicado las labores de nuestra LXXIV Asamblea al tema de las migraciones. En la reflexión nos acompañé un hermano Obispo de la Conferencia Episcopal Guatemalteca y otro de la de los Estados Unidos, además de representantes del Gobierno mexicano, algunos sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos.

3. Motivados por el espíritu de solidaridad promovido por la exhortación apostólica Ecclesia in America del Papa Juan Pablo II, por primera ocasión los Obispos de los Estados Unidos y los de México, hemos coincidido en las labores de nuestras respectivas Asambleas, tratando de elaborar un documento conjunto que recoja la visión, retos y respuestas binacionales al fenómeno migratorio,

LO QUE NOS LÁSTIMA.

4. Las migraciones son connaturales al ser humano: así se pobló nuestro continente. En efecto, el nacimiento y crecimiento de nuestras naciones ha sido fruto de flujos migratorios heterogéneos y el intercambio de migrantes entre ambos pueblos es una constante de nuestra historia. Esto ha favorecido las relaciones e intercambios culturales y comerciales de los dos países; sin embargo, nos preocupa el hecho de que el fenómeno de las migraciones se haya incrementado hacia el interior y exterior del país, involucrando cada vez un mayor número de indígenas, mujeres y niños, que son el sector más vulnerable de la sociedad; nos preocupan sobre todo, las causas de este aumento desmedido, las condiciones en que se vive y el impacto que causa en los migrantes, en sus familias y en nuestros pueblos.

5. Lamentamos que las condiciones socioeconómicas del país, no favorezcan el amor y el arraigo a la propia tierra y alimenten en muchos mexicanos el espejismo del sueño americano. Esta escasez de oportunidades de desarrollo, es una de las más importantes causas generadoras de la migración en México. Creemos que este fenómeno no puede frenarse ni mitigarse sólo con leyes y medidas restrictivas que coartan el derecho que los migrantes tienen de buscar su propia manutención y la de su familia, y que por tanto, deben abordarse bilateralmente la pobreza y el desempleo que originan la migración forzada.

6. Reconocemos el derecho que tienen los Estados soberanos de proteger sus fronteras y el esfuerzo de las autoridades de los Estados Unidos al acoger a cientos de miles de mexicanos cada año; sin embargo, queremos señalar que cuando las leyes y políticas migratorias se vuelven rígidas e inflexibles, imposibilitan la migración legal y provocan la no legal, dando lugar a mafias sin escrúpulos que trafican con personas y lucran con su necesidad y su vida. Cuando se intensifican los operativos de vigilancia en las fronteras, éstas se convierten prácticamente en trampas donde mueren muchas personas.

7. Si la entrada ilícita a un territorio se cataloga como un delito, se ignora la dignidad y los derechos fundamentales de los migrantes indocumentados. Estos, posiblemente infringen una norma, pero no son delincuentes y no es lícito tratarlos como tales y menos aprovecharse de su situación de desventaja para violar sus derechos humanos y laborales.

8. Después de los sucesos dolorosos del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, es comprensible que las autoridades y el pueblo de los Estados Unidos de América experimenten una gran preocupación por la seguridad nacional. Esto, sin embargo, no es razón para etiquetar a todo migrante como presunto terrorista y mucho menos para que algunos ciudadanos por propia iniciativa se dediquen, bajo este pretexto, a la persecución y cacería de los mismos, como si se tratara de simples animales.

9. Por otra parte, con la migración se agudiza la desintegración familiar, pues la familia del migrante resulta profundamente afectada por las largas ausencias del padre, de la madre o de los familiares. Al no poder reunirse sus miembros en un tiempo relativamente corto -en virtud de los severos mecanismos de inmigración-, se fractura esta institución de manera grave y se impide el sano y armonioso desarrollo social. Consideramos urgente que se facilite el tránsito legal de los jornaleros temporales.

10. No hay que olvidar que los migrantes, además de su fuerza de trabajo, llevan consigo un bagaje cultural y religioso, capaz de enriquecer su lugar de destino; no obstante, al no encontrar el acompañamiento apropiado, corren el riesgo de perder estas raíces, que son las que alimentan fundamentalmente a la persona.

11. Los mexicanos que laboran en los Estados Unidos, por concepto de remesas, envían a nuestro país alrededor de 8 a 10 mil millones de dólares anuales. Constituyen así para la nación, la tercera fuente de ingresos en divisas extranjeras. A pesar de lo anterior, las autoridades no han instrumentado, hasta la fecha, mecanismos idóneos y justos para que llegue este dinero a sus destinatarios sin mengua alguna.

12. Irónicamente, al pretender conseguir una vida digna y mejor, muchos migrantes la pierden o en caso de sobrevivir, sufren fuera de su país vejaciones sin cuento y en su propia patria son esquilmados por retenes abusivos y por cobros excesivos que se apoderan del fruto de su trabajo.

13. Al denunciar las injusticias padecidas por los mexicanos en los Estados Unidos, no podemos menos que avergonzarnos del trato inhumano dado muchas veces en México a los migrantes de Centro y Sudamérica e incluso a nuestros paisanos que emigran a otras entidades del país.

LO QUE CREEMOS Y PENSAMOS

14. La ley evangélica que nos manda auxiliar al necesitado y acoger al peregrino y que hace del cumplimiento de este precepto materia de bendición o de maldición eternas (Cf Mt 25,38s), se expresa en la terminología de la doctrina social de la Iglesia como el derecho inalienable que tiene toda persona a una vida digna, y, por tanto, a encontrar en su patria las oportunidades suficientes para lograr con su trabajo el sustento propio y el de su familia. El trabajo honesto reclama un salario digno que será sólo el salario justo.

15. Cuando estas condiciones no se dan en el propio país, le asiste al ser humano igual derecho a migrar, derecho que debe ser respetado tanto por el país de origen como por el de destino. Los Estados y sus leyes legítimas de protección de fronteras, serán siempre un derecho posterior y secundario respecto al derecho de las personas y de las familias a la subsistencia. La entrega de la tierra al hombre, el destino universal de los bienes por disposición del Creador y la solidaridad humana, son anteriores a los derechos de los Estados. Por tanto, la condición de irregularidad legal no permite menoscabar la dignidad del emigrante, el cual tiene derechos inalienables, que no pueden violarse ni desconocerse (Juan Pablo II, Mensaje para la Jornada del Migrante, 1995).

16. Estos derechos son de valor universal, pues se fundamentan en la común naturaleza humana creada a imagen y semejanza de Dios, pero a la luz de la fe, son parte del Evangelio y se elevan a la condición de preceptos obligatorios para todos los creyentes en Cristo. En efecto, en el misterio del Hijo de Dios hecho hombre, todos los hombres adquirimos una dignidad igual e insuperable de hUos de Dios. Esta dignidad y estos derechos, deben ser respetados, tutelados y promovidos en primer lugar por los legisladores y las autoridades, seguidos por los patrones, por los empleadores, por el personal de las aduanas, por la policía y por todos y cada uno de los fieles. Es la comunidad cristiana como tal, la que debe mirar por sus miembros sujetos al rigor y a los peligros de la migración forzada a causa del hambre y de la injusticia. Los pobres deberán sentirse en la Iglesia como en su propia casa, ha dicho el Papa (Cf. NMI, 50), y las familia. de emigrantes deben tener la posibilidad de encontrar en la Iglesia su patria (Mensaje, 1993).

LO QUE PROPONEMOS

17. Sabemos del creciente interés de parte de las autoridades de nuestro país por este tema tan lacerante para la conciencia nacional y de los esfuerzos que están haciendo por lograr acuerdos benéficos para ambos países con las autoridades de los Estados Unidos de América. En este contexto y en cumplimiento de nuestro deber cristiano y de pastores, hemos formalizado, ahora a nivel de Conferencias Episcopales, el diálogo que se tiene desde hace tiempo con los Obispos de la frontera norte, para colaborar de manera más estrecha en la toma de conciencia de ambos países; así podremos conjuntar acciones que vayan abriendo caminos a una mayor comprensión del problema y a su mejor solución,

conscientes de que en la Iglesia nadie es extranjero, y la Iglesia no es extranjera para ningún hombre y en ningún lugar (J. Pablo II, Mensaje, 1995).

18. Puesto que las parroquias son el lugar teológico concreto donde la salvación y el amor de Cristo se hacen presentes, pedimos a los señores párrocos y por su medio a todos los fieles, que abran espacios y sobre todo el corazón a los migrantes, sin ninguna distinción. Cada migrante deberá sentir en las parroquias que encuentra a su paso, un poco del calor del hogar que por necesidad tuvo que abandonar.

19. A los hermanos migrantes les pedimos acatar las leyes civiles y trabajar por el bienestar del país que los acoge. Los exhortamos a mantenerse firmes en su fe y a dar testimonio de ella, bajo el amparo de la Santísima Virgen de Guadalupe; les recordamos su deber de ser fieles a su familia, solidarios con sus semejantes y de cuidar y administrar con prudencia los bienes que con tanto esfuerzo han conseguido.

20. Agradecemos a los hermanos Obispos cuyas diócesis se encuentran en las fronteras del país y en el extranjero, por preparar esta Asamblea y avivar nuestra conciencia sobre problema tan acuciante. Igualmente pedimos a Dios recompense la caridad abnegada y eficaz de los señores párrocos, de los sacerdotes, de las congregaciones religiosas masculinas y femeninas y de las numerosas organizaciones eclesiales y civiles que trabajan al servicio de los hermanos mexicanos y extranjeros que cruzan el país y sus fronteras.
21.  La santa Familia de Nazaret: Jesús, María y José, perseguidos y migrantes en busca de cobijo y pan, sabrán cuidar a quienes se hallan en situaciones semejantes para que vuelvan con salud y bienestar a su hogar.

Lago de Guadalupe, 15 de noviembre de 2002

+ Luis Morales Reyes     + Abelardo Alvarado Alcántara
Arzobispo de San Luis Potosí         Obispo Auxiliar de México
Presidente de la CEM        Secretario General de la CEM

 

MENSAJE NAVIDEÑO de los Obispos de la REGION PASTORAL DEL GOLFO

Diciembre de 2002

A TODO EL PUEBLO DE DIOS Y A LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD.
“Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acogió en un pesebre, porque no tenían sitio en el albergue.” (Lucas 2, 4-6).

Nuestro pueblo mexicano se prepara con las tradicionales “posadas” para celebrar la Navidad. Los Obispos de la Región Golfo, nos unirnos a compartir con ustedes, el consuelo y la alegría que año tras año nos trae el recuerdo de la Encamación y Nacimiento de nuestro Salvador. Al hacerse uno de nosotros, Jesús nació y vivió en una familia peregrina. María y José supieron de las incertidumbres y sacrificios en su camino a Belén. El Rey de reyes nació en un pesebre, “porque no habla sitio en el albergue”. Poco tiempo después, la Sagrada Familia experimentó la necesidad de refugiarse y vivir como extranjeros en Egipto antes de su repatriación a Nazaret. (Cf. Mt.2, 15).

De esta manera la Encarnación del Hijo de Dios que ilumina el misterio de todo hombre, toca desde sus inicios el drama humano de los migrantes. El pasado mes de noviembre, conscientes de la situación dolorosa que padecen muchas familias de hermanos mexicanos y centroamericanos, los Obispos de México y nuestros hermanos Obispos de Estados Unidos dedicamos nuestras respectivas Asambleas Plenarias para reflexionar sobre el caminar de los migrantes y sobre la interpelación que Dios nos hace a través de cada uno de ellos - aún a través del “más insignificante” - pues el Señor se sigue identificando con el rostro de quien solicita nuestro apoyo, según sus palabras: “era forastero y me hospedaron” (Mt, 25,35).

Aunque el fenómeno de las migraciones tiene su aspecto positivo de intercambios que fortalecen y enriquecen a los pueblos y sus culturas, “nos preocupa que se haya incrementado hacia el interior y exterior del país, involucrando cada vez un mayor número de indígenas, mujeres y niños, que son el sector más vulnerable de la sociedad; nos preocupan sobre todo, las causas de este aumento desmedido, las condiciones en que se vive y el impacto que causa en los migrantes, en sus familias y en nuestros pueblos.

Con la migración se agudiza la desintegración familiar, pues la familia del migrante resulta profundamente afectada por las largas ausencias del padre, de la madre o de los familiares. Al no poder reunirse sus miembros en un tiempo relativamente corto -en virtud de los severos mecanismos de inmigración-, se fractura esta institución de manera grave y se impide el sano y armonioso desarrollo social.

Los pastores de la Región Golfo constatamos cómo un número grande de veracruzanos han abandonado sus poblados, para buscar trabajo en el norte del país o en regiones de Estados Unidos. Ellos se suman a los más de 10 millones de mexicanos que viven en Estados Unidos, la mitad de los cuales han ingresado indocumentados. Todos ellos aportan su trabajo y sudor para el crecimiento del vecino país y envían de regreso a México entre 8 á 10 mil millones de dólares anuales, convirtiéndose en la tercera fuente de divisas que entran a México desde el exterior.

A pesar del beneficio que reporta su trabajo, sabemos que no se respetan adecuadamente sus derechos humanos y laborales y se exponen a graves peligros para su vida y salud, Estadísticas del presente año arrojan la muerte de un migrante al día en la frontera norte. Penalidades semejantes pasan los hermanos que viniendo del sur de México o de Centro América atraviesan por nuestras tierras veracruzanas.

Lamentamos que las condiciones socioeconómicas del país, no favorezcan el amor y el arraigo a la propia tierra y alimenten en muchos mexicanos el espejismo del sueño americano. Esta escasez de oportunidades de desarrollo, es una de las más importantes causas generadoras de la migración en México. Creemos que este fenómeno no puede frenarse ni mitigarse sólo con leyes y medidas restrictivas que coartan el derecho que los migrantes tienen de buscar su propia manutención y la de su familia, y que por tanto, deben abordarse bilateralmente la pobreza y el desempleo que originan la migración forzada.

En espera del documento final conjunto de ambos episcopados, en donde se presentarán sugerencias inspiradas en la Doctrina Social de la Iglesia para que los gobernantes de México y Estados Unidos y los órganos legislativos y judiciales de ambos países estudien los caminos más viables, queremos hacer un llamado a todos los creyentes en Cristo y a los hombres de buena voluntad, a que abramos el corazón y la mente para encontrar con creatividad espacios y soluciones a corto, mediano y largo plazo.

• Como pastores queremos comprometernos en una más coordinada pastoral de los migrantes, con una acción armónica, humanitaria y espiritual de nuestras comunidades parroquiales, en diálogo y colaboración con las autoridades gubernamentales, ayudando al conocimiento y difusión de los derechos humanos de los migrantes.

• Desde la pastoral familiar queremos afrontar creativamente el reto de las familias que se quedan entre nosotros, del gran porcentaje de niños que viven con sus abuelitos o con uno solo de los padres.

• A los hermanos en pobreza que sienten la tentación de emigrar, les invitamos a reflexionar en familia y orar a Dios, antes de decidirse a una empresa con tantos riesgos y desventajas.
• A los que ya han emigrado les hacemos llegar nuestra solidaridad y oración para que recuperen la unidad familiar y encuentren un trabajo dignamente remunerado. Los exhortamos asimismo a conocer y a respetar las leyes del país que los recibe y trabajar por su bienestar. Les recordamos su deber de ser fieles a su familia, solidarios con sus semejantes y de cuidar y administrar con prudencia los bienes que con tanto esfuerzo han conseguido.

• Queremos exhortar a los migrantes a apreciar y conservar la riqueza cultural de su nación de origen y la grandeza de su fe católica. Sabemos que muchos, establecidos en otras regiones, se han convertido en apóstoles seglares o catequistas entusiastas, llevando la riqueza de su fe a la sociedad secularizada.
A los empresarios y a las autoridades estatales y municipales les exhortamos a redoblar esfuerzos para crear fuentes de empleos alternativos en la propia comunidad, que detengan en lo posible le emigración y posibilite la vida en la propia tierra.

• A nuestras autoridades de migración locales, les dirigimos una palabra respetuosa. Somos conscientes de la necesidad de custodiar la seguridad y la salud de las poblaciones y de detener las mafias sin escrúpulos que trafican con personas y lucran con su necesidad y con su vida. Es urgente que se evite toda violencia innecesaria y se procure un trato respetuoso y honesto a los migrantes en los retenes, aduanas y albergues, especialmente si se trata de niños, mujeres y enfermos. Es claro que el buen trato que exigimos para nuestros paisanos mexicanos en el norte, nosotros mismos debemos asegurarlo para con nuestros hermanos del sur del país y de Centro América que transitan por nuestras tierras. Uniéndonos a esta preocupación constante de la Iglesia y al magisterio del Papa Juan Pablo II, afirmamos que, la condición de irregularidad legal no permite menoscabar la dignidad del emigrante, el cual tiene derechos inalienables, que no pueden violarse ni desconocerse (Juan Pablo II, Mensaje para la Jornada del Migrante, 1995).

• A los religiosos y laicos comprometidos con los migrantes y quienes atienden albergues para peregrinos mexicanos y extranjeros, nuestra admiración y reconocimiento por lo que hacen a favor de ellos motivados sólo por la caridad cristiana,

• A todos los que creemos en Cristo - en todo tiempo, pero más que nunca en este tiempo navideño - les recordamos la invitación del Santo Padre a hacer que los pobres se sientan en la Iglesia como en su propia casa, (Cf. NMI, 50), y que las familias de emigrantes deben tener la posibilidad de encontrar en la Iglesia su patria (Mensaje, 1993). conscientes de que en la Iglesia nadie es extranjero, y la Iglesia no es extranjera para ningún hombre y en ningún lugar (J. Pablo II, Mensaje, 1995),
• Puesto que las parroquias son el lugar privilegiado donde la salvación y el amor de Cristo se hacen presentes, pedimos a los señores párrocos y por su medio a todos los fieles, que abran espacios y sobre todo el corazón a los migrantes, sin ninguna distinción. Cada migrante deberá sentir en las parroquias que encuentra a su paso, un poco del calor del hogar que por necesidad tuvo que abandonar.

Si cada uno de nosotros, aporta su propio esfuerzo a favor de los migrantes, podemos decir que al menos en la persona de algunos migrantes, esta Navidad, Jesús no tendrá que nacer en un pesebre, sino en nuestro propio hogar.

Que la santa Familia de Nazaret: Jesús, María y José, bendigan con su presencia todos nuestros hogares.

FELIZ NAVIDAD y UN AÑO NUEVO 2003 lleno de justicia, verdad, amor y paz.

Les deseamos:


+ Sergio Obeso Rivera    + José Guadalupe Padilla Lozano,
Arzobispo de Xalapa.      Obispo Emérito de Veracruz.

+ Guillermo Ranzáhuer González  + Luis Gabriel Cuara Méndez
Obispo de San Andrés Tuxtla,    Obispo de Veracruz.

+ Lorenzo Cárdenas Aregullín   + Carlos Talavera Ramírez.
Obispo de Papantla.    Obispo Emérito de Coatzacoalcos.

+ Hipólito Reyes Larios    + Eduardo P. Patiño Leal
Obispo de Orizaba,          Obispo de Córdoba.

+ Domingo Martínez Díaz    + Rutilo Muñoz Zamora
Obispo de Tuxpan    Obispo de Coatzacoalcos.

 

 

 


 

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